En la conferencia de prensa posterior a la derrota, Quinteros aseguró que su intención es cumplir con el contrato y no está considerando presentar su renuncia. Sin embargo, los dirigentes, encabezados por el presidente Néstor Grindetti, se reunirán previamente a la práctica de esta tarde en Villa Domínico para determinar el rumbo a seguir con respecto al entrenador.
El resultado desfavorable ante el “Decano” puso de relieve una crisis deportiva que ya generaba inquietud y dejó al club sin uno de sus principales objetivos para el semestre.
Además, el malestar entre los directivos aumentó tras las declaraciones de Quinteros, quien asumió sus responsabilidades y ofreció disculpas a los hinchas, resaltando que no llegaron varios de los refuerzos acordados para enfrentar la temporada. “Lamentablemente, no llegó ningún jugador de los que habíamos quedado de acuerdo con la dirigencia que iban a llegar”, afirmó el entrenador, quien también destacó la partida de numerosos futbolistas y la necesidad de recurrir a juveniles para completar el equipo.
Estas declaraciones generaron descontento en la Comisión Directiva, y una parte significativa de los dirigentes considera que su ciclo al frente del equipo está agotado, lo que convierte a las próximas horas en cruciales para determinar si seguirá en su puesto para el próximo encuentro.
A pesar de la situación, Quinteros descartó la posibilidad de renunciar: “Ni se me pasa por la cabeza renunciar. Salga primero o último, nunca voy a abandonar antes”, expresó tras la derrota.
El entrenador añadió que este golpe le genera más energía para tratar de revertir la situación, aunque la decisión final dependerá de la dirigencia, que tendrá que evaluar si lo ratifica o decide poner fin a su contrato.
De este modo, la contundente derrota en Rosario deja a Independiente en un momento decisivo, con Quinteros en una situación delicada y un futuro que depende de una reunión que podría significar el cierre de su ciclo en Avellaneda.









