El delantero, que tiene un historial en el Manchester United y Atlético de Madrid, no dudó en expresar su descontento a través de sus redes sociales. Acusó a la dirigencia de no cumplir con un acuerdo formal para prolongar su vínculo hasta 2028 y advirtió que tomará acciones legales para proteger sus intereses. Según el jugador, la extensión de su contrato ya había sido pactada verbalmente con el presidente Osmar Stábile y otros responsables del club antes de que decidieran renunciar a dicho compromiso.
Para comprender la magnitud de esta controversia, es necesario retroceder a septiembre de 2024, cuando el Timao diseñó un esquema financiero para atraer a la estrella europea a Brasil. Aparte de un sueldo superior a los 12 millones de dólares anuales, el club le ofreció un paquete de lujos comparable al de una figura de Hollywood.
Entre las excentricidades prometidas se incluían una suite tipo penthouse en un hotel cinco estrellas valorada en 50.000 dólares mensuales, un chef personal, dos autos blindados con choferes a tiempo completo, seguridad privada armada las 24 horas, un departamento para su asesor, un palco privado en el estadio Neo Química Arena y 24 boletos internacionales en clase ejecutiva hacia Europa.
No obstante, el sueño de lujo se desvaneció rápidamente ante la dura realidad financiera del Corinthians, cuyo pasivo está cerca de los 485 millones de dólares. Además, la administración le debe al delantero cerca de 7,2 millones de euros en salarios atrasados, derechos de imagen y bonificaciones por fichaje que nunca se abonaron.
El desenlace de esta complicada situación ocurre en un momento crítico para el equipo dirigido por Fernando Diniz. La noticia sobre la desvinculación del atacante se produjo justo antes de su viaje a Argentina para enfrentar a Rosario Central en los octavos de final de la Copa Libertadores, un partido para el cual el entrenador contaba con la presencia del destacado jugador.
Aunque en 2025 su rendimiento fue crucial para la obtención del Campeonato Paulista y la Copa de Brasil, anotando 12 goles y proporcionando 10 asistencias, su participación en 2026 estuvo marcada por lesiones musculares que solo le permitieron disputar 8 encuentros en el Brasileirão. Así, con la relación totalmente fracturada y las finanzas del club en rojo, el que prometía ser el experimento estrella del fútbol brasileño culmina ahora en los tribunales.








