Esta situación fue corroborada por fuentes que conocen la problemática y fue confirmada públicamente por el delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Dylan Paz, durante una aparición en el programa radial El Termómetro. Desde Techint, sin embargo, no se emitieron declaraciones ante las consultas sobre el asunto.
“El último jueves nos confirmaron la baja de 150 compañeros que a partir del miércoles no van a estar más”, sostuvo Paz. Según explicó, estos operarios llevaban en muchos casos cerca de cuatro años trabajando bajo contratos renovables, ya sea mensuales o de cuatro meses, dependiendo de la carga laboral en la planta.
“Estamos reclamando no solo la continuidad de estos puestos de trabajo, sino también que la empresa reconsidere esta decisión y mantenga estos empleos durante cuatro meses más, que es el tiempo que estiman que habría una recuperación de trabajo”, agregó el dirigente sindical.
La planta de Valentín Alsina se dedica a la producción de tubos de acero con costura de gran diámetro para gasoductos, oleoductos y otros proyectos de infraestructura. Su actividad está sujeta a la adjudicación de obras y, desde que se finalizó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) hace aproximadamente nueve meses, ha estado operando de manera intermitente debido a una reducción en la carga de trabajo.
En su auge, la planta había alcanzado uno de sus máximos niveles operativos durante la construcción del gasoducto Perito Moreno, empleando a más de 500 trabajadores. Sin embargo, este año la situación cambió drásticamente luego de que Tenaris no lograra ser adjudicataria del contrato para proveer caños para el gasoducto de 500 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro, un proyecto esencial para Argentina LNG que está promovido por Southern Energy.
El consorcio que ganó el contrato está compuesto por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que optó por la empresa india Welspun, cuya propuesta fue más competitiva. A raíz de esto, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, comentó que la empresa había considerado igualar el precio de la oferta ganadora para mantener la actividad industrial en la planta, pero el contrato no fue modificado.
En una carta que se divulgó en febrero, Rocca mencionó que el contrato representaba aproximadamente el 60% del mercado anual argentino de tubos con costura y advirtió sobre las repercusiones de perder tal volumen productivo. Desde entonces, la planta ha estado funcionando bajo un esquema de suspensiones parciales mientras aguarda nuevos proyectos.
Según el delegado de la UOM, el gremio propuso mantener este régimen de suspensiones hasta fin de año para evitar una mayor pérdida de puestos de trabajo. Se tiene la expectativa de que en octubre surjan nuevas licitaciones vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta, que podrían ayudar a recuperar cierta actividad.
No obstante, para los representantes sindicales, la situación abarca más allá de la pérdida de un contrato específico. Paz atribuyó el escenario a la creciente competencia de productos importados. “Hoy en Vaca Muerta hay récord de perforaciones y un nivel de actividad que no corresponde con lo que sucede acá. Esto se explica por la apertura de importaciones, que nos perjudica profundamente”, indicó.
El conflicto laboral surge también en un clima de tensión entre el presidente Javier Milei y Rocca. Luego de que Tenaris no ganara la licitación, el mandatario cuestionó públicamente al empresario, llamándolo “Don Chatarrín”, en respuesta a sus críticas sobre la apertura comercial y su impacto sobre la industria local.
Rocca respondió que el planteo de Techint no está dirigido contra la competencia internacional, sino contra las condiciones desiguales que enfrenta frente a países que subsidian su producción. “No estamos pidiendo protección, estamos pidiendo una cancha nivelada”, expresó. Para el empresario, la apertura comercial debería ser gradual para evitar un deterioro tanto de la industria como del empleo manufacturero.









