Con dos años de experiencia en Italia, Pellegrino domina el idioma y expresó su alegría al llegar a su nuevo equipo: “Felicidad. Estoy contento de llegar a este equipo. Para mí es un orgullo. Estoy ansioso por comenzar y dar lo mejor para ayudar a la Fiorentina. ¿El centro deportivo? ¡Increíble! Nunca había visto un centro de entrenamiento como este. Las instalaciones son muy lindas. No veo la hora de utilizarlas y conocer a mis compañeros”, manifestó el delantero en una entrevista.
El jugador también comentó sobre su elección del número 32 en la camiseta, que ya se había convertido casi en su número de la suerte: “Es el que usé en mi debut [en Vélez], lo usé en el Parma, y es un número que me gusta y por eso lo he elegido. Sobre mi juego, intento hacer todo con la mayor intensidad posible. Intento ayudar al equipo, trabajar para mis compañeros. Y me gusta hacer goles.”
Pellegrino reveló que el primer jugador en contactarlo fue Franco Mastantuono, quien también se unió al equipo, esta vez cedido por un club español: “Hablé un poco con Franco [Mastantuono] que apenas escuchó el rumor sobre mi llegada me escribió. A los demás no tuve la fortuna de conocerlos. No veo la hora.”
En esa misma entrevista, Pellegrino identificó a Gabriel Batistuta como su referente en la Fiorentina: “El primero que me viene a la cabeza es Gabriel Batistuta. ¡Hizo tanto aquí! Veremos si puedo hacer algunas cositas como él. A los hinchas les agradezco por todos los mensajes que me están mandando y no veo la hora de verlos en el estadio.”
La dirección de Parma, al enterarse del interés de la Fiorentina por Pellegrino, rápidamente comenzó a buscar un reemplazo. Cuando la oferta superó los 20 millones de euros, su salida era inminente. Deseando repetir el éxito de su anterior fichaje, la atención se centró en David Romero, destacado por su rendimiento en Tigre.
No obstante, Parma enfrentó la competencia de clubes importantes. Sevilla y Boca Juniors mostraron interés, pero finalmente se retiraron de la carrera. Boca desistió al conocer los requisitos económicos, optando por fichar a Enner Valencia luego de obtenerlo libre de Pachuca. Por su parte, Sevilla optó por Robbie Ure, un delantero escocés, por 6,5 millones de euros, lo que despejó el camino para que Parma asegurara a Romero.
De no resultar la apuesta por Romero, el juvenil De Martis, de tan solo 18 años, entrará en acción. Con experiencia en selecciones juveniles argentinas, se encuentra en busca de minutos, ya que en Lanús quedó relegado ante otros jugadores. El entrenador de Lanús es Mauricio Pellegrino, padre del nuevo fichaje de la Fiorentina, lo que podría haber facilitado la información sobre De Martis. Así, Parma continúa invirtiendo en el talento argentino, vendiendo goles y buscando incrementar su cuenta con más jugadores albicelestes.









