El anuncio se realizó a través de las plataformas digitales del club. Palermo toma el mando en reemplazo de Walter Zunino, quien dimitió tras una contundente derrota por 4 a 0 contra Talleres. El nuevo técnico tiene contrato hasta diciembre de 2028 y este miércoles dirigirá su primera práctica con miras al próximo encuentro contra Independiente en el Libertadores de América.
El desafío para el máximo goleador en la historia de Boca no será sencillo. Aunque Platense aún compite en la Copa Argentina y se encuentra en los octavos de final de la Copa Libertadores, el equipo no ha logrado sumar victorias en el Torneo Clausura y se encuentra en una situación preocupante en la lucha por mantener la categoría. Actualmente, ocupa el 27° puesto en la tabla anual y se distancia a ocho puntos del último puesto, que ocupa Estudiantes de Río Cuarto.
La tensión en Vicente López se hizo evidente tras la reciente derrota. Los aficionados expresaron su descontento con silbidos, insultos y cánticos dirigidos hacia jugadores y cuerpo técnico. Un episodio notable involucró al capitán Ignacio Vázquez, quien intentó confrontar a dos hinchas desde la tribuna, lo que obligó a la intervención de las fuerzas policiales y miembros del cuerpo técnico para desescalar la situación.
Luego de la renuncia de Zunino, la directiva actuó rápidamente para encontrar un sustituto. Inicialmente, Gustavo Costas fue considerado, pero rechazó la oferta. Frente a esta negativa, los directivos pusieron su mirada en Palermo, quien llevará consigo a sus colaboradores Diego Cagna y Damián Leyes, además de los preparadores físicos Gastón Mendoza y Esteban Herrera.
La más reciente experiencia de Palermo fue en Fortaleza, donde asumió en un contexto de descenso. A pesar de lograr una mejoría en el rendimiento del equipo, con ocho victorias, cuatro empates y cinco derrotas, no pudo evitar que el club descendiera, lo que llevó a su renuncia.
En su primer ciclo en Platense, Palermo dejó una huella significativa en la historia reciente del club. En dos años desde su regreso a Primera División, logró formar un equipo competitivo, disputando 46 partidos con un saldo de 17 triunfos, 12 empates y 17 derrotas. Además, condujo al equipo hasta la final de la Copa de la Liga tras eliminar a Huracán en cuartos de final y a Godoy Cruz en semifinales, aunque el título se le escapó tras una ajustada derrota frente a Rosario Central.









