Este dato refleja un nuevo descenso, extendiendo a más de un año la contracción del sector, con bajas registradas en cada uno de los meses del presente año: una caída del 3,2% en abril, del 0,6% en marzo, del 5,6% en febrero y del 4,8% en enero. La última medición interanual positiva tuvo lugar en abril de 2024.
En una comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes reveló que los comercios experimentaron un aumento en el consumo del 1,2% en mayo en relación a abril.
Al analizar los resultados, CAME indicó que “el balance operativo de mayo evidenció una reconfiguración estructural en el patrón de consumo minorista”, subrayando que “ante la sostenida contracción del poder adquisitivo, la demanda experimentó una marcada tendencia hacia rubros de primera necesidad, los cuales lograron sostener niveles transaccionales estables o positivos”.
En contraste, señalaron que “los sectores orientados a bienes no esenciales absorbieron el mayor impacto recesivo, demostrando que el ingreso disponible de los hogares se encontró focalizado casi con exclusividad en el mantenimiento de la canasta básica”.
El informe también destacó que “desde la perspectiva de la oferta, la tracción del volumen de ventas dependió estrictamente de la inyección de herramientas financieras, liquidaciones forzadas y eventos masivos de comercio electrónico”.
Además, remarcó que “esta dinámica comercial, combinada con el incremento de los costos operativos fijos y las actualizaciones tarifarias, generó una severa compresión en los márgenes de rentabilidad”.
Con respecto a la situación económica de los comercios, el estudio reveló que “el 48,2% de los encuestados reportó un escenario de estabilidad interanual, marcando un descenso de 5,1 puntos porcentuales respecto a abril”.
En cuanto a las expectativas futuras, se constató que “proyectaron un escenario de paridad para el 48,4% de la muestra, mientras un 38,8% anticipó un repunte de la actividad y el 12,8% estimó un retroceso”.
Asimismo, sobre la inversión, el informe puntualizó que “el 59,4% evaluó el contexto como adverso para la inyección de capital, un 12,5% lo consideró oportuno y el 28,1% mantuvo una postura indefinida”.
En este sentido, la entidad gremial-empresaria afirmó que “frente a un escenario de nula disposición a la inversión, las expectativas del sector proyectaron una estabilización operativa condicionada a la liquidación de inventarios y factores estacionales”.
Por otro lado, se detalló que “las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 15,2% y una suba intermensual desestacionalizada del 3,7%”, aunque se indicó que “ese desempeño no logró compensar la contracción observada en el índice general de las ventas minoristas de CAME”.
El análisis por rubros mostró un desempeño positivo en tres categorías. La mayor expansión interanual correspondió a Farmacia (+8,2%). Perfumería (+2,3%) y Alimentos y bebidas (+0,2%) también registraron números positivos, mientras que Bazar, decoración y muebles encabezó las retracciones (-8,9%), seguido por Textil e indumentaria (-5,2%).









