Respecto al primer aspecto, las inversiones en los sectores de energía y minería han comenzado a mostrar resultados significativos en términos de aporte de dólares a la economía. Esto se traduce no solo en un incremento en los volúmenes exportados, sino también en un efecto de precios derivado del aumento internacional en los combustibles. “Todo el mercado esperaba hace tiempo que en algún momento la energía sea tan relevante para la balanza de pagos como el agro y ese futuro ya llegó: la oferta neta en el mercado libre de cambios por parte de petróleo, gas y minería fue en el primer cuatrimestre tan grande como la de cereales y oleaginosas”, señala un informe de la consultora 1816.
GMA Capital respalda esta evaluación al informar que “el complejo agroexportador aportó US$2896 millones en abril y acumula US$9697 millones en lo que va del año. A su vez, los sectores minero y energético generaron conjuntamente US$2928 millones durante el mes, superando marginalmente al agro en el aporte mensual de divisas”. Aunque la diferencia es estrecha y el sector agropecuario sigue dominando en términos acumulados, estos datos indican una tendencia creciente. En los últimos 12 meses, los sectores de minería y energía contribuyeron con US$16.671 millones, consolidándose como una de las principales fuentes de dólares en la economía.
El segundo factor detrás del aumento en la oferta de dólares se relaciona con la firme liquidación del financiamiento corporativo en dólares proveniente de las empresas, donde las energéticas desempeñaron un papel significativo. “En el caso de cerealeras, el 91% de los dólares del cuatrimestre fueron aportados vía exportaciones netas, mientras que en el caso del segmento petróleo, gas y minería los dólares de comercio exterior representaron solo el 71%: el resto llegó esencialmente de la liquidación de las obligaciones negociables”, argumenta 1816.
A futuro, los analistas anticipan que ambos factores seguirán siendo determinantes y facilitarán al BCRA la compra de reservas para cumplir con los compromisos establecidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). “La meta de junio está sobrecumplida en US$2000 millones. Después de la flexibilización que implicó la segunda revisión, el esfuerzo para cumplir la meta de diciembre (-US$6300 millones) parece menor en este contexto”, afirman desde LCG. Por su parte, 1816 coincide en que el objetivo previsto para fines de este mes ya ha sido superado y consideran que el BCRA tiene buenas perspectivas para alcanzar la meta de diciembre, que implica acumular US$8000 millones.
Desde Quantum Finanzas, también se alinean con este diagnóstico, pero advierten que es fundamental mantener las condiciones para el financiamiento a medio plazo de las empresas en el mercado internacional de capitales, así como favorecer la inversión directa, para asegurar la continuidad del proceso de acumulación de reservas.









