El crudo avanzaba un 1,7%, hasta los US$ 111,41 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, subía un 2% y se acercaba a los US$ 100. La evolución de ambas cotizaciones refleja la preocupación de los operadores por posibles interrupciones en el suministro global.
Entre los factores que impulsaron los precios se encuentran las ofensivas contra instalaciones energéticas sauditas y el incendio de dos buques de carga en las proximidades del estrecho de Ormuz. Por esa vía marítima circula una parte significativa del abastecimiento mundial de petróleo y gas, por lo que cualquier interrupción puede afectar los flujos comerciales y aumentar la incertidumbre en los mercados.
Según el escenario descrito, Irán mantiene bloqueado el paso desde el 28 de febrero, en respuesta al inicio de las hostilidades de Estados Unidos e Israel contra Teherán. La continuidad de esa medida suma presión sobre el mercado energético y aumenta la preocupación por la disponibilidad de crudo.
En Argentina, el encarecimiento del petróleo internacional podría trasladarse a los precios de la nafta y el gasoil. Aunque en los últimos meses se buscó desacoplar parcialmente los valores locales de la cotización del Brent, una suba prolongada podría incrementar la presión sobre los precios internos.
El CEO de YPF, Horacio Marín, reconoció la dificultad de trasladar el aumento internacional a los surtidores sin afectar el consumo. “El crudo está muy alto ahora y la nafta a un valor equivalente menor, entonces deberíamos aumentar los combustibles, pero eso rompería a la demanda”, afirmó.
La advertencia refleja el dilema que enfrenta el sector energético: ajustar los precios para acompañar el costo internacional del petróleo o moderar los aumentos para evitar un impacto mayor sobre la demanda. La evolución de las cotizaciones y la política de precios local serán determinantes para evaluar el efecto sobre los consumidores y los costos de la economía.
La tensión geopolítica también repercutía en los mercados financieros. Las principales bolsas europeas operaban en terreno negativo, con el índice de Frankfurt retrocediendo un 0,69%, París un 0,8% y Madrid un 0,59%. En tanto, el Euro Stoxx 50, que reúne a grandes compañías de la región, caía un 0,9%.
En Wall Street, los futuros mostraban un comportamiento dispar. El S&P 500 bajaba un 0,17% y el Nasdaq retrocedía un 0,65%, mientras que el Dow Jones registraba una suba moderada del 0,1%.
La evolución del petróleo seguirá siendo un factor relevante para los mercados internacionales, tanto por su impacto sobre los costos energéticos como por las posibles consecuencias inflacionarias. Para Argentina, el desafío pasa por administrar la presión sobre los combustibles en un contexto en el que un mayor precio internacional puede entrar en tensión con la capacidad de compra de los consumidores.









