Esta iniciativa forma parte del Título VIII del paquete de desregulaciones que el Poder Ejecutivo ha presentado al Congreso, el cual está comprendido en una ley extensa de 144 páginas.
En el ámbito del crédito, el objetivo es facilitar el registro de garantías y habilitar el uso de activos digitales en estas transacciones. Simultáneamente, se busca que las entidades financieras puedan emitir deuda vinculada a carteras de financiamiento, lo que podría reactivar el mercado de hipotecas.
El proyecto tiene como meta incrementar la liquidez de los Fideicomisos Financieros, otorgando mayor accesibilidad para la concesión y registro de prendas de forma totalmente digital sobre créditos o activos estandarizados. Esto podría fomentar la creación de Fideicomisos Financieros y fondos de inversión cerrados que cuenten con respaldo de garantías prendarias. Tanto los bancos como las entidades no financieras podrán empaquetar carteras de créditos de inmediato y comercializarlas en el mercado de capitales para reinvertir esos fondos.
Además, el avance en la digitalización del crédito prendario permitirá reducir los costos transaccionales. La legislación habilitará el uso de Contratos Inteligentes y Contratos Electrónicos, conocidos como “smart contracts”, con el objetivo de eliminar la intermediación, los contratos en papel y la necesidad de trámites presenciales, lo que disminuirá los costos de estructuración para los emisores. Estarán disponibles facilidades para las firmas electrónicas, las cuales se llevarán a cabo con financiamiento privado.
La ley también abre la puerta a la diversificación de los colaterales, permitiendo que activos virtuales sean utilizados como garantías para préstamos y contratos. Además, se podrá considerar licencias, software y flujos de fondos como prendas, beneficiando a empresas del sector de la economía del conocimiento que podrán así colateralizar activos intangibles que antes no podían.
Asimismo, se mejorará el régimen de prendas flotantes, ya que será posible afectar flujos de fondos y activos dinámicos, lo que puede ser de gran ayuda para pymes e industrias en la financiación de su capital de trabajo, al ofrecer como garantías ventas futuras.
Para llevar a cabo estas medidas se implementará un registro único de garantías, que será federal, centralizado e interconectado, permitiendo la inscripción electrónica y la emisión de notificaciones de manera inmediata. Esta disposición generará mayor certeza en el mercado de capitales al evitar la duplicación de prendas.
Por último, se simplificarán las normativas para facilitar la ejecución de garantías y prendas, lo cual tiene como fin reducir los spreads de tasas de interés. Al facilitar la ejecución, se disminuye el riesgo de impago por parte de los inversores ante incumplimientos.









