La proporción varía según el país analizado. Brasil presenta precios inferiores a los argentinos en el 65% de las comparaciones, seguido por Chile con el 64% y Paraguay con el 56%. En Uruguay, la proporción alcanza el 40%, mientras que en Estados Unidos llega al 24%.
El relevamiento también mostró cambios respecto de un año atrás. La cantidad de insumos que resultan más baratos fuera de Argentina aumentó en las comparaciones con Brasil, Chile y Uruguay. En cambio, esa proporción disminuyó frente a Paraguay y Estados Unidos.
Al mismo tiempo, las diferencias promedio de precios se redujeron. Entre Brasil, Chile y Paraguay, la brecha promedio pasó del 5,8% en julio de 2025 al 2,2% en julio de 2026. El promedio, sin embargo, reúne comportamientos diferentes según cada producto.
La convergencia también se observó frente a Uruguay y Estados Unidos, dos mercados donde los precios promedio de los insumos analizados son superiores a los argentinos. En este grupo, la diferencia promedio pasó del 42,5% en julio de 2025 al 36,4% en julio de 2026.
El estudio plantea que estos movimientos muestran un proceso de acercamiento entre los precios de Argentina y los valores internacionales, aunque todavía no alcanza para producir un cambio significativo en la competitividad de la producción local.
Las diferencias siguen siendo especialmente marcadas frente a Brasil, donde casi dos de cada tres insumos comparados tienen un precio inferior al argentino. Chile y Paraguay también presentan una mayoría de productos con costos menores.
En cambio, Uruguay y Estados Unidos muestran una proporción considerablemente menor de insumos más baratos que en Argentina, con el 40% y el 24%, respectivamente.
La evolución durante el último año tampoco fue uniforme entre los distintos mercados. La reducción de las brechas promedio coexistió con aumentos y disminuciones en la cantidad de productos que resultan más económicos en el exterior, según el país y el insumo considerado.
El relevamiento concluye que existe una moderada convergencia de los precios argentinos con los internacionales, pero que el proceso todavía avanza lentamente y no modificó de manera sustancial la posición del país en materia de costos productivos.









