El encuentro está previsto para la próxima semana y se enmarca en el proceso de licitación pública nacional e internacional que contempla la concesión por 50 años de las líneas ferroviarias Belgrano, San Martín y Urquiza, actualmente operadas por Belgrano Cargas y Logística S.A. El objetivo es modernizar la infraestructura ferroviaria y mejorar la competitividad de las economías regionales.
La iniciativa responde a un pedido de inversiones impulsado por el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, junto con distintas entidades empresariales y productivas de la provincia. El planteo apunta a garantizar la recuperación y operatividad de los ramales C14 y C15, con participación de capital privado y dentro del esquema de equilibrio fiscal que sostiene el Gobierno nacional.
Las organizaciones salteñas buscan que las obras de ambos trazados se incorporen como inversiones obligatorias en los pliegos de la futura concesión. De esta manera, pretenden evitar que su ejecución quede sujeta a decisiones discrecionales durante las cinco décadas que podría durar el contrato.
La recuperación ferroviaria permitiría reducir los costos logísticos, impulsar la actividad agroindustrial y minera y ampliar las alternativas de conexión con mercados externos. En particular, el ramal C15 es considerado clave por su vinculación con Bolivia y su potencial para facilitar el transporte de cargas hacia otros destinos internacionales.
Según los datos relevados por las entidades productivas, el área de influencia del C15 genera más de 1,8 millones de toneladas anuales de granos, azúcar, papel y productos derivados, además de 252 millones de litros de alcohol y bioetanol. Actualmente, buena parte de esa producción se traslada desde el norte salteño hacia los puertos de Rosario mediante camiones.
El transporte por carretera hasta los principales nodos de exportación puede alcanzar los USD 80 por tonelada, de acuerdo con las cifras difundidas por las organizaciones. La utilización de un servicio ferroviario eficiente permitiría reducir esos costos entre un 20% y un 30%, con un impacto directo sobre la rentabilidad de las economías regionales.
La Mesa Empresaria y Productiva de Salta presentó la propuesta ante autoridades provinciales y acordó gestionar de manera conjunta ante la Nación modificaciones en los pliegos de la concesión. El objetivo es que las obras necesarias para ambos ramales formen parte de los compromisos de inversión desde el inicio del contrato.
El debate, que inicialmente estaba centrado en el avance de la licitación ferroviaria, ahora pone el foco también en las inversiones que asumirán los futuros concesionarios. Para las cámaras empresariales salteñas, esta definición será determinante para establecer si la rehabilitación de los trazados avanza o vuelve a postergarse.
La Mesa reúne a cámaras industriales, comerciales, mineras, agropecuarias y de comercio exterior. Sus integrantes buscan que la nueva etapa de Belgrano Cargas cuente con infraestructura suficiente para acompañar el crecimiento previsto de la demanda de transporte y las necesidades de los sectores productivos.
Además de fortalecer la conexión con los puertos, los ramales C14 y C15 podrían ampliar las alternativas ferroviarias hacia Chile y Bolivia. Esto permitiría diversificar las rutas para el traslado de cargas y mejorar la salida internacional de la producción del norte argentino.
La asociación de productores Prograno, que relevó el volumen de cargas vinculado al C15, sostiene que la expansión de los proyectos mineros en el noroeste aumentará la necesidad de medios de transporte capaces de movilizar grandes volúmenes. En paralelo, el sector agroindustrial busca reducir su dependencia del camión para cubrir largas distancias hasta los puertos.
Las entidades productivas consideran que la recuperación ferroviaria será fundamental para acompañar nuevas inversiones y responder al crecimiento de las actividades agroindustriales y mineras. En ese sentido, habían advertido previamente sobre las demoras en el proceso licitatorio y la incertidumbre que generan para los proyectos previstos en la región.
Según las estimaciones difundidas por las organizaciones, la falta de definiciones podría afectar inversiones superiores a los USD 3.000 millones. También señalaron que existe interés privado en participar de la operación y modernización del sistema ferroviario, aunque reclaman que las obras necesarias queden establecidas como compromisos concretos en la futura concesión.









