Según se pudo conocer, cientos de argentinos han llegado a Dallas con la esperanza de conseguir un ticket de último momento, pero esta tarea ha resultado ser más complicada de lo que esperaban.
La demanda es tan elevada que prácticamente no hay entradas disponibles en los alrededores del estadio. A diferencia de lo ocurrido en Kansas durante el debut contra Argelia, en esta ocasión, muchos fanáticos siguen buscando un lugar para alentar al equipo de Lionel Messi.
La reventa se ha convertido en la única opción para quienes aún no tienen su entrada, aunque los precios han alcanzado cifras exorbitantes. Según testimonios recogidos en las cercanías del estadio, los valores comienzan en 1.500 dólares y pueden llegar hasta 3.000 dólares por ticket.
Lo que más sorprende a los hinchas es la ausencia de vendedores que ofrezcan entradas de manera presencial. La mayoría de las transacciones se realizan por internet o a través de plataformas de reventa, donde los precios han aumentado considerablemente a medida que se acerca el momento del partido.









