Con el eco de las sorpresas recientes, como las victorias de Paraguay sobre Alemania y Marruecos ante Países Bajos, y la destacada actuación de Congo contra Inglaterra, los aficionados de Cabo Verde mantienen viva la ilusión. La diferencia de nivel entre las selecciones es notable, ya que en el archipiélago se juega un torneo amateur y muchos futbolistas participan en ligas de menor perfil en Europa.
En Estados Unidos, la comunidad caboverdiana se alista para el que podría ser el partido más decisivo de su historia, que se llevará a cabo en el Hard Rock Stadium de Miami. Se espera que los seguidores de los Tiburones Azules comiencen a reunirse desde mañana en el estado de la Florida, viajando desde ciudades como Boston, Nueva York, Rhode Island y Los Ángeles, para rendir apoyo a su selección, que es dirigida por “Bubista” y cuenta con el veterano arquero Vozinha como su figura más emblemática.
La alcaldía de Tampa, que se sitúa a unos 500 kilómetros de Miami, ha iluminado su edificio gubernamental con los colores nacionales en un gesto de apoyo, deseándole “buena suerte” al equipo.
Se estima que hay más de 500.000 descendientes del pequeño país insular en todo el mundo, un número que se asemeja a la población actual de Cabo Verde. Junto con varios países europeos, Brasil y Argentina, Estados Unidos alberga a una diáspora caboverdiana que se siente orgullosa de sus raíces y está especialmente emocionada por el partido de este viernes.
El miércoles, el equipo realizó su última práctica en el complejo Waters Sportsplex de Tampa antes de dirigir sus pasos a Miami. Este jueves, la plantilla se entrenará a las 11 (12 en Argentina) en las instalaciones del Inter Miami, el club que acoge a Lionel Messi. En la tarde, se llevará a cabo una conferencia de prensa en el estadio Hard Rock, donde el DT “Bubista” y un jugador se presentarán, una hora después de las declaraciones de Lionel Scaloni.
Al igual que sus pares argentinos, los aficionados de Cabo Verde enfrentan dificultades para conseguir entradas y los altos precios en la reventa. Para aquellos que no puedan asistir al estadio, se han organizado varios puntos de encuentro. Durante la fase de grupos, celebraron un festival en el Esplanade Park de Fort Lauderdale, donde compartieron la cultura de Cabo Verde.
El término morabeza, que en el idioma criollo encapsula valores como la hospitalidad, la amabilidad y un estilo de vida relajado, resuena entre los simpatizantes y jugadores.
A tan solo dos días del crucial partido, Vozinha compartió imágenes de su último entrenamiento y escribió: “Humildes en actitud, gigantes en fuerza de voluntad”.
José Évora Dias, arquero de 40 años que juega en el ascenso portugués, ganó notoriedad tras su notable actuación contra España en la fase de grupos, que culminó en un empate sin goles. Antes de que comenzara el Mundial, Vozinha mencionó su sueño de enfrentar a Messi, añadiendo una particular anécdota relacionada con su nombre. Nació en Cabo Verde el mismo año en que Maradona levantó la copa del mundo en México 86. En honor a ese hito, su padre intentó inscribirlo con el nombre de Valdano, en homenaje al autor de uno de los goles clave en la final. Sin embargo, las autoridades no lo permitieron y terminó registrándose como José.
“En el ámbito del fútbol, me conocen como Vozinha. Quiero agradecer a Jorge Valdano y Josimar, quienes inspiraron mi nombre”, expresó el arquero tras el empate con España, refiriéndose también al defensor brasileño que iluminó el último Mundial con un gol memorable.
Valdano, actualmente trabajando para una cadena mexicana, fue contactado por la FIFA para conocer su historia. “Cuarenta años después estoy jugando indirectamente en el Mundial de 2026, gracias a Vozinha. Fue una sorpresa para mí”, destacó. Además, expresó su admiración hacia el padre del arquero, cuestionándose por qué lo eligió a él en vez de a Maradona, pero afirmando estar orgulloso de la conexión.
Al igual que Scaloni, Valdano instó a la selección argentina a no subestimar a un rival que ha tenido un desempeño notable, incluyendo un empate contra Uruguay y otro frente a Arabia Saudita, que lo llevó a la segunda posición en su grupo.
Mientras tanto, José María Duarte, afincado en Miami, ha preparado una celebración con sus compatriotas para dar la bienvenida al partido. “Nada de estrés, eso es lo más importante”, comenta. Está lleno de esperanzas tras el camino recorrido: “Nunca más tendré que explicar dónde o qué es Cabo Verde. Con un 1% de probabilidad es suficiente para creer en nuestro equipo.”









