La operación, llevada a cabo por la DDI local, fue solicitada por la UFI N° 12, bajo la dirección del fiscal Luis Ferreyra. Durante el procedimiento, se logró incautar tanto dinero en efectivo como electrodomésticos y elementos rituales asociados a la causa.
La intervención se realizó el 1 de julio en un departamento ubicado en el octavo piso de un edificio sobre la avenida Colón. En ese momento, fueron aprehendidas Mónica Adriana M., de 62 años, y Nora Elena R., de 61, quienes presuntamente operaban un esquema extorsivo contra una mujer identificada como P.L.E.
Según las autoridades, la víctima había denunciado que contrató a una tarotista con la intención de que realizara un “gualicho” para distanciar a su hijo de su pareja. Sin embargo, terminó siendo coaccionada para que entregara sumas significativas de dinero bajo amenazas de represalias “divinas”.
En la denuncia presentada el 14 de febrero, P.L.E. relató que, tras solicitar el servicio, la tarotista le exigió 15 millones de pesos y 26 mil dólares para llevar a cabo el supuesto ritual, advirtiéndole que sufriría una maldición si no cumplía con el pago. Además, se le impuso la obligación de adquirir electrodomésticos y joyas a su nombre, siempre bajo intimidaciones, incluyendo la amenaza de enviarle “los arcángeles”.
El operativo permitió la incautación de un teléfono celular Motorola Moto G72 de color blanco, un televisor Qled de 65 pulgadas de la marca TCL, un lavarropas automático Drean, así como $1.240.000 en efectivo y 300 dólares. También se encontraron dos diplomas de tarot a nombre de Monzón, un sello médico de María Magdalena Danna junto a un talonario en blanco, cinco cuadernos con anotaciones y pagarés, frascos con velas utilizadas, estatuillas y cintas de colores. Asimismo, se hallaron elementos usados en rituales, como cajas con velas de diversos colores.
El gabinete de delitos extorsivos de la DDI de Mar del Plata había estado llevando a cabo tareas de inteligencia específicas para determinar la localización de las sospechosas y su actividad delictiva.
Tras la recopilación de evidencias, el fiscal Ferreyra solicitó una orden de allanamiento, la cual se ejecutó sin incidentes. Aunque ambas mujeres fueron detenidas por orden judicial, recuperaron su libertad posteriormente, según señalaron las fuentes.









