Fue en ese momento que Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro se acercaron para ofrecer su ayuda, convirtiéndose en protagonistas de una experiencia inolvidable. En una publicación en Instagram, se puede ver a Leonardo junto a un grupo de vecinos, utilizando sogas y tirantes para ayudar a liberar las camionetas, que quedaron inmovilizadas debido al barro acumulado por las recientes lluvias en Mar del Plata y sus alrededores.
Las imágenes y videos documentan el apoyo brindado al arquero marplatense, quien regresó a su ciudad natal tras su participación en el Mundial. A pesar de este contratiempo, recibió la colaboración desinteresada de quienes se apresuraron a despejar los vehículos para que pudieran reanudar su camino.
“Aunque ustedes no lo crean, estamos rescatando las camionetas del Dibu y su hermano”, menciona Albarracín en un video donde sostiene una cuerda unida a los vehículos.
“No queríamos invadir de ninguna manera, pero le preguntamos qué había pasado. Nos comentó y nos pidió si teníamos un cuchillo, ya que no podían desatar los nudos de las lingas. Yo tenía una navaja y me tiré al suelo para intentar ayudar. Quiero resaltar la calidad humana del Dibu. Es una persona extraordinaria”, añadió más tarde Albarracín en diálogo con un medio local.
Al finalizar el esfuerzo, muchos de los presentes se llevaron un autógrafo o una fotografía con el futbolista del Aston Villa. Dibu Martínez, en señal de gratitud, le obsequió a Leandro el camperón de la selección argentina que llevaba puesto, gesto que emocionó al vecino, que no podía creer lo que había vivido.
El rescate fue un trabajo conjunto, en el que participaron también otros miembros de la familia Albarracín, quienes aportaron herramientas como palas, lingas e incluso un tractor, operaciones que requirieron esfuerzo físico y pericia para evitar dañar los vehículos. El protagonista de esta anécdota resaltó el gesto humano del arquero, quien interactuó con ellos y dejó una huella imborrable en la memoria de aquellos que compartieron esa jornada.
“Antes de subirse a la camioneta, nos agradeció de muchas maneras y nos dijo que lo habíamos salvado. Él, que nos brindó tantas alegrías a los argentinos, nos agradecía a nosotros”, destacó el hombre que disfrutó de un día maravilloso al tener a su ídolo tan cerca.
Martínez, acompañado de su esposa Mandinha y sus dos hijos, Santi y Ava, se encuentra en Mar del Plata disfrutando unos días de descanso después de la Copa del Mundo. Mientras aguarda definiciones sobre su futuro profesional, ya que se ha reportado interés de un club italiano en su fichaje, el arquero de 33 años planea regresar a Inglaterra en los próximos días.









