De acuerdo con especialistas en jardinería, las especies más recomendadas para sembrar en este período son los copetes, las caléndulas y las petunias.
Los copetes (Tagetes) se destacan por ser una de las flores más accesibles de cultivar, siendo ideales para aquellos que están dando sus primeros pasos en el mundo de la jardinería. Aportan vibrantes tonos amarillos, naranjas y dorados al entorno, y además favorecen la atracción de insectos beneficiosos, contribuyendo así al control natural de algunas plagas. Es preferible sembrarlos en áreas bien iluminadas y mantener el sustrato ligeramente húmedo hasta que germinen.
La caléndula es otra planta que es conveniente sembrar en agosto para disfrutar de su floración en primavera. Con flores de tonalidades amarillas y anaranjadas, esta especie es resistente a las variaciones de temperatura y atrae polinizadores como abejas. Su versatilidad le permite adaptarse tanto a macetas como a canteros, y una vez que comienza a crecer, exige poco mantenimiento.
Las petunias son una de las especies ornamentales más populares, gracias a la abundancia de flores que producen durante muchos meses. Para lograr buenos resultados, se recomienda sembrarlas resguardadas o en almácigos durante agosto y trasplantarlas una vez que las temperaturas sean más estables. Con una adecuada exposición al sol y riegos regulares, estas plantas ofrecen una espectacular variedad de flores en tonos blancos, rosados, violetas, rojos y fucsias.
Para asegurar que estas plantas crezcan robustas y florezcan en primavera, los especialistas sugieren:
Con estos cuidados, las plantas estarán en mejores condiciones para desarrollarse y brindar una florecimiento exuberante durante la primavera y gran parte del verano.









