El asesinato fue descubierto cuando un tío de la víctima se acercó a la comisaría local tras recibir una llamada de su hermana, en la que le advertía que iba a atacar a su hija. Inmediatamente, un equipo policial se dirigió al domicilio y encontró a Gauna sin vida.
Irma Gladis Pérez, de 58 años y madre de la víctima, se presentó voluntariamente en la comisaría, donde admitió ser la responsable del asesinato. La Fiscalía de Investigación Penal Nº 1 de la 6a Circunscripción ordenó preservar la escena del crimen para iniciar las diligencias pertinentes y esclarecer lo ocurrido. A lo largo de la madrugada del sábado, se realizaron labores en el sitio por parte de autoridades judiciales, peritos del Poder Judicial y personal de varias áreas especializadas.
Durante el reconocimiento del lugar, en el barrio Griseti, se incautó un cuchillo de carnicero con manchas similares a sangre, teléfonos celulares y otros objetos relevantes para la investigación.
El cuerpo de Gauna fue remitido a la morgue para llevar a cabo los exámenes forenses necesarios. En tanto, el fiscal Gerónimo Agustín Roggero ordenó la aprehensión de Pérez, que permanecerá en la sede policial a la espera de avances en la investigación por homicidio.
Según se informó, la sospechosa contactó a su hermano antes del ataque para advertirle sobre lo que estaba a punto de hacer. “La madre había comunicado al tío de la víctima que no quería que su hija se fuese de Tres Isletas y que prefería actuar por su propia cuenta”, detallaron las fuentes.
Se espera el resultado preliminar de las pericias, aunque ya se confirmó que el cuerpo de Pamela presentaba múltiples heridas de arma blanca en el cuello y la cara, además de señales de defensa, como cortes en las manos.
La comunidad de Tres Isletas quedó conmocionada ante el filicidio, ya que, según testigos que han declarado, la relación entre madre e hija era generalmente buena y vivían juntas.









