Es fundamental destacar que el límite superior de la banda cambiaria es el punto al que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) interviene utilizando reservas, en caso de que se alcance dicho valor. Aunque en la actualidad el tipo de cambio oficial se encuentra distante de este límite, es importante para los inversores comprender el potencial de aumento del dólar sin la intervención del banco central.
Las bandas ajustadas por inflación se implementaron a principios de este año, el 2 de enero, con un piso establecido en $914,78 y un máximo en $1.529,03. Esta ampliación de los márgenes, en relación al dato de inflación, tuvo como objetivo ampliar el espacio para la fluctuación del tipo de cambio, permitiendo que el esquema sea más ágil.
Con la actualización del dato de inflación publicado, hacia finales de julio, el límite superior para la flotación del dólar estadounidense se fijará en $1.844,87, mientras que el límite inferior quedará en $754,14. En la jornada del jueves, la cotización mayorista concluyó en $1.432,50 para la venta.
El esquema de bandas cambiarias se instauró en abril de 2025, coincidiendo con la eliminación del cepo cambiario. Desde inicios de 2026, el nuevo mecanismo de actualización establece que el techo y el piso de la banda se ajustan diariamente, siguiendo el ritmo correspondiente al último dato de inflación difundido por el INDEC, de modo que esta cifra refleja un rezago de dos meses.
El BCRA optó por mantener el régimen de bandas de flotación para minimizar la volatilidad y los saltos bruscos en el precio del dólar. Fuentes del mercado indicaron que esta modificación se debe a la necesidad de evitar que el límite superior de la banda se aprecie en términos reales, ya que el ajuste del 1% mensual estaba generando una pérdida frente a la inflación, que supera dicho porcentaje.
Desde el inicio de este año, el BCRA activó un programa de acumulación de reservas internacionales que comenzó el 1 de enero de 2026, fundamentado en la demanda de dinero y la liquidez del mercado cambiario.
A lo largo de este año, la entidad logró comprar más de u$s10.500 millones en reservas. Aunque la normativa del BCRA establecía adquirir el 5% del volumen diario transaccionado, en muchas jornadas pudo adquirir una mayor proporción de dólares. A pesar de que cada compra de dólares implica una inyección de pesos en la economía, estas adquisiciones no han producido un aumento en el tipo de cambio oficial, que aún se encuentra por debajo de los niveles registrados a fines de 2025.









