La jugada en cuestión ocurrió a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando Diego Viera recuperó la pelota y asistió a Axel Rodríguez, quien sufrió una falta de Iván Zafarana en el área. Inicialmente, el árbitro sancionó el penal y expulsó al defensor de All Boys, pero tras un prolongado debate y una charla con su primer asistente, Agustín Méndez, Lamolina revirtió su decisión y optó por un tiro libre a favor de Godoy Cruz. Durante ese tiempo, varios miembros del club, incluyendo un dirigente y Zafarana, intentaron mostrarle la jugada a través de un celular.
‘En mi primera impresión, la infracción parecía haber sido sobre la línea, y consideré que merecía ser sancionada con un penal. Tomé la decisión de sancionarlo y expulsarlo (a Zafarana), pero el asistente Méndez me señaló que, desde su perspectiva, la situación era muy ajustada y no le convencía. Al acercarme para hablar con él, la situación se descontroló, ya que entraron personas del All Boys que no tenían autorización’, relató Lamolina en una entrevista.
‘Apareció alguien con un celular y yo hice un esfuerzo considerable para no mirarlo y no ver la imagen. Sabía que si llegaba a mirar el teléfono, todos pensarían que mi decisión podría ser alterada por eso. Solo quería discutir con mi asistente, quien tenía una mejor visión de la jugada. Él me comunicó, de manera convincente, que había visto que el contacto ocurrió fuera del área. En función de su evaluación, decidí confiar en su criterio y reanudamos el juego con un tiro libre’, agregó el árbitro.
Lamolina también aseguró: ‘Nunca vi el celular. Intenté desviar la mirada para no involucrarme en una situación que podría complicarse aún más, incluso con la intervención de la policía. Si algún momento hubiera mirado al celular, habría dado la impresión de que estaba cambiando una decisión por lo que alguien me mostraba. Eso sería muy grave’.
Al finalizar la controversia, Lamolina se reunió con los capitanes, Diego Viera y Hernán Grana (ya que Zafarana había sido expulsado), para explicarles la situación y confirmar que la reanudación sería con un tiro libre. Apreció la reacción de los jugadores y del cuerpo técnico de Godoy Cruz, quienes mostraron comprensión ante su decisión.
Como resultado de la invasión al campo tras el primer anuncio del penal, Lamolina expulsó al cuerpo técnico de All Boys y a dos futbolistas del banco de suplentes. Además, identificó, con ayuda policial, al dirigente que entró con el teléfono, aunque no reveló su identidad. Su conducta será reportada al Tribunal de Disciplina.
‘Siento una gran tristeza por lo acontecido, jamás imaginé que podría ocurrir algo así, que alguien ingresara con un teléfono para tratar de persuadirme sobre una decisión’, reflexionó. Asimismo, mencionó que Fernando Rapallini, gerente técnico de la Dirección Nacional de Arbitraje, se comunicó con él tras el encuentro para asegurarse de que todo estuviera bien, a lo que respondió que no había problemas.
El empate sin goles en un partido que inició con media hora de retraso debido a incidentes violentos en las afueras del estadio, privó a Godoy Cruz de acercarse a la cima de la zona A, donde Ferro lidera con 62 puntos, seguido por Deportivo Morón con 58 y Godoy Cruz con 57.









