“Recibí un correo de cancelación sin más explicación que cuestiones operativas y que debía comunicarme con el call center”, relató Guido.
Inquieto por la falta de solución, decidió ir directamente al aeropuerto de Barajas. “En la oficina de Plus Ultra de la Terminal 4 me dijeron que no podían hacer nada y que debía seguir intentándolo por el call center”, comentó.
Al finalmente lograr comunicarse, la respuesta fue que solo podían gestionar cambios en vuelos, pero no había disponibilidad para su fecha. “Probablemente no habrá nada disponible,” dijo, visiblemente abatido. “Recién a partir del 10 de diciembre quizás podrían brindarme información, aunque nada está confirmado.”
Ante esta situación, Guido optó por presentar un reclamo online para solicitar su reembolso, pero jamás recibió respuesta alguna. “Quiero denunciar esta situación a la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea del Ministerio de Transportes español), pero me comentan que hay que esperar más de un mes para que respondan. Supuestamente, por ley, están obligados a reembolsar el pasaje en un plazo máximo de siete días.”
“Es cierto que el precio del pasaje era sospechosamente barato. Ahí radica la posible estafa premeditada. Me habían comentado que Plus Ultra era una aerolínea nueva en Argentina, pero que operaba bien en Colombia. Me equivoqué”, lamentó Guido.
Magalí Nagel, por su parte, tenía previsto volar con Plus Ultra desde Madrid a Buenos Aires el 13 de noviembre. Como muchos otros pasajeros, recibió un correo de cancelación sin ofrecer alternativa alguna. “Recién ayer pude contactar a la aerolínea por teléfono y me dijeron que no reprogramarán más vuelos,” expresó desconcertada. “No realizan reembolsos telefónicos y solo me indican que siga mandando correos.”
Magalí vive en Turín, Italia. Su viaje salía desde allí, realizaba una escala en Madrid y su destino final era Buenos Aires. “Esto es un desastre. Perdí también el vuelo de conexión entre Turín y Madrid, y los hoteles en Madrid. Es increíble. Casi dos mil euros tirados”, confesó entre angustia y furia. “Lo peor es que sigan pagando a influencers para hacer videos promocionando la aerolínea mientras continúan vendiendo nuevos billetes. No se entiende”, se lamentó, sorprendida.
Plus Ultra, que en España está envuelta en un escándalo de corrupción vinculado al ex presidente Rodríguez Zapatero, justifica los cambios en la programación de vuelos con las obras que se están llevando a cabo en el Aeropuerto de Ezeiza. Estas obras harán que entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre la terminal aérea solo opere con la pista principal, aunque con una extensión reducida de 1.850 metros, en vez de los 3.300 habituales. Esta restricción afecta a los aviones de gran porte y de larga distancia, que requieren más recorrido para despegar y aterrizar.
El proyecto, que es gestionado por Aeropuertos Argentina, incluye la rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y trabajos en su intersección con la principal, todo ello con una inversión cercana a los 110 millones de dólares. Las obras iniciaron en agosto y continuarán hasta diciembre, pero el período crítico para los vuelos de largo alcance es esa ventana de menos de tres semanas.
Otras compañías han resuelto el problema sin realizar recortes tan drásticos. Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, hará una escala técnica en Río de Janeiro, mientras que Iberia y Level realizarán paradas en Montevideo. Plus Ultra había considerado también una parada en Rio, pero finalmente decidió reducir de cinco a solo dos las frecuencias entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre, lo que representa un periodo considerablemente más largo que el de las obras.
ITA Airways, que de igual manera planeaba hacer una escala en Río, ha comenzado a informar a sus pasajeros sobre la cancelación de vuelos programados durante los días de las obras. La aerolínea explicó que estos desvíos implican más tiempos de operación y costos adicionales, además del aumento del combustible. Afirmó que ajustes realizados son exclusivamente por razones operacionales, resaltando que Argentina “continúa siendo un mercado estratégico”.
Un pasajero que habló con un medio en relación con la situación consideró que la situación no tiene lógica. “Claramente, es mentira”, afirmó respecto de la explicación relativa a la pista. Las suspensiones y postergaciones comenzaron el 19 de octubre y se extenderán hasta mediados de diciembre, afectando, según sus cálculos, a “un mínimo de 1.000 personas por semana” durante casi dos meses.
Fuentes de la aerolínea indicaron al blog especializado que Plus Ultra ha suspendido la venta de pasajes hasta las salidas del 15 de diciembre, argumentando que restringiría la cantidad de vuelos y tendría que reprogramar a muchos viajeros.
El descontento entre los pasajeros se organizó rápidamente en un grupo de WhatsApp de afectados, que de un día para otro pasó de 40 a 160 integrantes. Entre sus miembros hay argentinos que residen en España, turistas que acudieron por vacaciones y algún que otro español.
Los relatos sobre cancelaciones se repiten con diferentes fechas. Sol, por ejemplo, tenía pasajes para el 23 de octubre y el 8 de noviembre: su vuelo de ida a Madrid fue cancelado sin posibilidad de reprogramar, únicamente le ofrecieron el reembolso de ese tramo. En la web de la aerolínea, el reclamo para el reembolso advertía que “los plazos se verán ampliados”, sin embargo, no aclaraba en cuánto.
Otros pasajeros han reportado cambios en sus vuelos, como el regreso del 4 al 18 de noviembre, del 9 al 21 o del 21 de noviembre al 2 de diciembre. Algunos lograron resolver el inconveniente de forma independiente: “Compré otro pasaje de vuelta”, comentó uno de ellos. Varios están pidiendo que, si no aceptan el cambio, se les devuelva el dinero y no un bono, aludiendo a la normativa europea.
El inconveniente radica en los precios. En el aeropuerto, les comentaron que era posible el reintegro, pero solo de la parte no utilizada: el regreso. Un pasajero argentino aseguró que la aerolínea vendió los pasajes de Buenos Aires a Madrid “por entre 750 y 800 dólares, sin ser low cost”. Si se opta por devolver el tramo no usado, la restitución sería de “300 y pico, 400 dólares”, una cifra insuficiente para un vuelo de regreso dentro de un mes.
Él mismo buscó otras opciones y vio que estaban a la venta entre 800 y 900 dólares, aunque en el grupo de afectados comentan que los precios ya están aumentando: entre 1.200 y 1.500, con escala en Brasil y por un solo tramo. Mientras aguarda una respuesta de la aerolínea, intenta que le adelanten el vuelo de ida para ajustarlo a la fecha original de regreso, evitando así quedarse quince días más en Europa.
Plus Ultra comenzó a operar la ruta Buenos Aires-Madrid a fines de mayo, con tarifas atractivas que atrajeron a quienes compraron con meses de anticipación. En medio del desorden generado por las obras en Ezeiza, estos pasajeros parecen ser los más perjudicados. Algunos en el grupo se cuestionan si los “dejan para el final”, dado que no pagaron un pasaje más caro en una aerolínea más conocida.









