La exclusión de Azmoun se debe a su calificación como “traidor” por parte de los medios estatales, después de que publicara en Instagram una foto con el primer ministro de los Emiratos, Mohammed bin Rashid Al Maktoum, en la que expresó: “Fue un placer y un honor conocer a una de las mentes más brillantes del mundo, el jeque Mohammed bin Rashid”.
Los Emiratos Árabes Unidos son un aliado cercano a Estados Unidos, que mantiene un conflicto abierto con Irán, y todavía persiste la falta de acuerdos de paz a pesar de proclamaciones previas del expresidente Donald Trump. Azmoun ha sido crítico en varias ocasiones del régimen iraní, que reprime las libertades individuales y persigue a la oposición, además de restringir los derechos de las mujeres.
A pesar de los esfuerzos de la Federación Iraní de Fútbol para gestionar una amnistía que le permitiera participar en el Mundial, el ministerio de Deportes se mostró inflexible en su decisión. Azmoun tiene un total de 57 goles en 91 partidos con la selección mayor, ocupando el tercer puesto en la lista de máximos goleadores. Este puesto lo lidera Ali Daei con 110 goles, ya retirado. A sus 31 años, su último encuentro fue el 25 de marzo de 2025 ante Uzbekistán, donde contribuyó con ocho goles para clasificar a su equipo. Además, ha disputado seis partidos en los mundiales de 2018 y 2022. Su ausencia se sentirá especialmente considerando que el otro máximo goleador activo, Mehdi Taremi, quien acumula 58 tantos, también ha expresado críticas hacia el gobierno iraní, pero no ha enfrentado consecuencias similares.
Amir Ghalenoei, el técnico del equipo, ha desmentido que la no inclusión de Azmoun sea debido a consideraciones políticas, sin embargo, fuentes cercanas al régimen de los ayatolás han corroborado que su falta se debe a un castigo ideológico. Según Ghalenoei, la decisión se basa en “motivos técnicos”. No es la primera vez que Azmoun queda bajo el foco de atención: en 2022 se alarmó al régimen por su apoyo a las manifestaciones desencadenadas tras la muerte de Mahsa Amini.
La participación de Irán en esta Copa del Mundo ya enfrenta complicaciones. En medio de las tensiones bélicas con los Estados Unidos, el ministerio de Deportes llegó a considerar la posibilidad de retirarse. Irán iniciará su camino en el Mundial el 15 de junio en Los Ángeles, enfrentando a Nueva Zelanda, aunque su campamento de preparación se trasladó de Tucson, Estados Unidos, a Tijuana, México. Hasta el momento, la delegación no ha obtenido los visados necesarios para viajar a Estados Unidos. También se medirá contra Bélgica en Los Ángeles y finalizará la fase de grupos en Seattle ante Egipto.
Recientemente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ofreció a ser anfitriona: “Estados Unidos no quiere que la selección de Irán se quede a pernoctar en su país. Un emisario de la FIFA nos preguntó si Irán podía pernoctar en México y contestamos que sí, no tenemos ningún problema. Viajarán desde Tijuana a jugar los partidos y regresarán. No tenemos por qué negar la posibilidad de que se queden en México”. Por su parte, el ex-presidente Trump ha desalentado a los aficionados iraníes a viajar a apoyar a su selección, mencionando que existen razones de seguridad que hacen inconveniente su presencia, además de las dificultades para obtener los visados necesarios.









