Según un relevamiento sobre la evolución de los salarios docentes, San Luis registró la mayor pérdida de poder adquisitivo durante el período analizado, con una caída real del 52,4%. Le siguieron Salta, con un retroceso del 35,5%; Misiones, con 34%; la provincia de Buenos Aires, con 32%; Santa Fe, con 31,4%; y Entre Ríos, con 28,2%.
En el extremo contrario se ubicaron Santiago del Estero y Santa Cruz, las únicas dos provincias donde los salarios docentes aumentaron por encima de la inflación. En Santiago del Estero, la mejora real fue del 6,6%, mientras que en Santa Cruz alcanzó el 5,3%.
El deterioro de los ingresos estuvo marcado por la aceleración de la inflación posterior a la devaluación de diciembre de 2023 y por la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). El impacto, sin embargo, fue diferente en cada jurisdicción, debido a los recursos que cada provincia destina al sistema educativo y a sus respectivos esquemas salariales.
La estructura del gasto educativo también explica parte de esas diferencias. Más del 90% del presupuesto destinado a educación corresponde a salarios, por lo que la evolución de las remuneraciones tiene un peso central en las cuentas del sector.
El relevamiento también muestra fuertes diferencias entre las distintas regiones. Actualmente, Neuquén registra el mayor poder adquisitivo para los salarios docentes, mientras que Chubut se encuentra en el extremo opuesto.
En el caso de Chubut, el salario docente acumula una pérdida de poder adquisitivo durante más de una década. La diferencia entre ambas jurisdicciones es significativa: el ingreso de un maestro chubutense representa menos de la mitad del poder adquisitivo del salario de un docente neuquino.









