Este decreto indica que el ajuste acumulado correspondiente a las actualizaciones previstas para 2024, 2025 y el primer trimestre de este año, que debían entrar en vigor este lunes, se implementarán a partir del 1 de julio.
La medida se adoptó “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, detallaron los considerandos del decreto.
Las revisiones a los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se realizan en función de la inflación acumulada trimestral, lo que impacta directamente en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país.
A pesar de que la gestión de Milei ha introducido aumentos, todavía permanecen pendientes los incrementos correspondientes a los trimestres de 2024, así como a todo 2025, además de la inflación de los primeros tres meses del año actual.
El mes pasado, se había diferido parcialmente la actualización de estos impuestos sobre las ventas de nafta y gasoil, después de que el Ejecutivo aplazara por un mes la aplicación total debido al impacto de la guerra.
Esta decisión del Gobierno se alinea con la postura de YPF, que incrementó en un 1% el precio de sus combustibles a mediados de mayo y mantendrá estas tarifas hasta finales de junio, evitando que los surtidores reflejen variaciones bruscas en el precio internacional del petróleo.
De cara a junio, las empresas petroleras en Argentina aún no trasladan completamente las fluctuaciones del petróleo internacional a los precios finales de sus productos, aunque sí se contempla el efecto de las subas impositivas o de los biocombustibles.
La puesta en marcha de esta medida busca mitigar el impacto económico de la guerra, especialmente para evitar que contribuya al aumento de la inflación, que se cerró en marzo en 3,4%. El Gobierno celebró que la inflación se desacelerara a 2,6% en abril y espera porcentajes aún más bajos en los siguientes meses.
“Continuaremos aplicando el sistema de ‘buffer de precios’ por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor”, afirmó Horacio Marin, CEO de YPF, al anunciar la medida.
Marin explicó que durante este tiempo la empresa no trasladará “fluctuaciones bruscas” del precio del petróleo internacional, y recuperará el ingreso diferido a través de una cuenta compensadora una vez que termine el conflicto en Oriente Medio.









