El legislador sostiene que la propuesta se basa en la contribución del film a la visibilización de las identidades travestis y trans, así como a la promoción de los derechos LGBTIQ+ y la difusión de la cultura ballroom, un espacio que favorece la inclusión y la construcción comunitaria.
La obra cinematográfica relata la historia de Aurora, una joven trans de 19 años que está en proceso de transición, poniendo énfasis en sus objetivos, retos y su relación familiar. El enfoque principal está en las juventudes trans en Argentina.
Además, el documental incluye elementos de la cultura ballroom, originada en Nueva York, de la cual proviene el vogue o voguing, una danza urbana performática que ha sido emblemática como una forma de resistencia dentro de la comunidad LGBTIQ+.
Esta subcultura emergió entre las décadas de 1960 y 1980 en los salones de baile de Harlem, como respuesta a la discriminación que enfrentaban las personas trans, latinas y afrodescendientes, quienes, en ese entonces, eran marginadas por la sociedad.
La película examina la evolución de esta cultura en Rosario a través de testimonios de referentes, presentándola como una manifestación artística y un espacio de resistencia y reivindicación identitaria.
Amor trava ha sido reconocida con varios premios, destacándose como Mejor Película LGBT en el Palermo International Film Festival 2025, obteniendo el galardón a Mejor Documental LGBT en el Orlando Independent Film Festival 2026 y siendo galardonada como Mejor Película Documental en el Anubhav International Film Festival 2026.
La directora, Lucrecia Mastrángelo, quien se ha formado en Comunicación Audiovisual y ejerce la docencia y la realización en Rosario, también es conocida por sus trabajos anteriores, como Sexo, Dignidad y Muerte (2010), Nosotros detrás del muro (2013) y El laberinto de las lunas (2019). Además, participa en roles de jurado y evaluadora en diversas instancias del cine nacional y en el INCAA.
En una reciente entrevista, Paulón expuso los fundamentos de otro proyecto cultural de su autoría, que consiste en establecer el Día Nacional del Pogo y la Cultura Ricotera, destacando el impacto cultural que tuvo la muerte del músico Indio Solari en Argentina.
El diputado describió la relevancia de un reconocimiento oficial y abordó diversos temas de debate pendientes en el Congreso, que abarcan desde la eutanasia hasta la regulación de la inteligencia artificial.
Sobre el pogo, Paulón lo caracteriza como un fenómeno identitario: “El pogo es un baile que es argentino. El nombre proviene de un invento patentado por inmigrantes alemanes en 1920. Eso luego derivó en un baile, el rebotín, el baile de los saltos. Tiene mucho de identidad argentina”.
Además, subrayó que su propuesta no conlleva gastos adicionales ni la creación de un feriado: “No implica trabajar menos ni afecta otros debates. Es simplemente un reconocimiento simbólico, importante para la comunidad ricotera, similar a lo que ya existe con el Día de la Música o el Día de la Torta Asada.”









