El informe también analiza los canales de compra elegidos y la evolución interanual de los precios de distintos productos. De acuerdo con los datos citados en el relevamiento, las ventas minoristas crecieron un 0,5% en septiembre de 2026, aunque retrocedieron un 1,2% frente a agosto y acumularon una caída del 2,1% en lo que va del año.
Las experiencias son la opción más elegida, con el 39% de las preferencias. En esta categoría se incluyen cenas, desayunos a domicilio y tratamientos de spa. En segundo lugar se ubican los productos de perfumería y belleza, con el 17%, seguidos por la indumentaria, con el 12%, y los artículos tecnológicos, como notebooks y tablets, con el 9%.
Entre las demás opciones aparecen las flores y plantas, con el 6%; el calzado, con el 5%; la marroquinería, con el 3%; la tecnología y los electrodomésticos, con el 2,5%; y los artículos de bazar y regalos, con el 2%. La bijouterie, la relojería y la lencería representan un 1% cada una, mientras que los artículos deportivos alcanzan el 0,7%, los smartphones el 0,5% y los productos de blanco y mantelería el 0,3%.
En cuanto a los canales de compra, los comercios tradicionales de cercanía lideran las preferencias, con el 33%. El comercio electrónico concentra el 25%, mientras que los shoppings representan el 21%, los outlets el 11% y los supermercados el 10%.
Dentro de las compras online, los marketplaces reúnen el 40% de las preferencias. Les siguen las tiendas virtuales, con el 24%; Instagram, con el 19%; Facebook, con el 5%; y otros canales, con el 12%.
El relevamiento también compara los precios de productos y experiencias con los registrados en 2025. Un circuito de spa de dos horas y media, con desayuno o merienda incluidos, cuesta $171.800, un 30% más que el año anterior. En tanto, un desayuno a domicilio se ofrece a $62.000, con un incremento interanual del 19%.
En perfumería, un conjunto nacional de perfume y desodorante tiene un precio de $42.500, un 29% más que en 2025. Por su parte, un pack importado de perfume y loción corporal cuesta $244.832, con una suba del 15%.
En indumentaria, una remera básica de algodón alcanza los $29.900, un 11% más que el año pasado, mientras que un jean clásico cuesta $96.900, con un aumento del 8%. Las zapatillas urbanas, en tanto, llegan a $94.999, un 6% más en la comparación interanual.
Pese a las expectativas comerciales asociadas a la fecha, el informe advierte que el consumo continúa condicionado por la evolución de los salarios, la inflación y las dificultades financieras de los hogares. Desde Focus Market señalan que, aunque se observa una desaceleración de la inflación respecto de los niveles más elevados, la recuperación de los ingresos todavía es lenta y desigual entre sectores y niveles socioeconómicos.
Según el análisis, muchas familias priorizan recomponer su situación financiera antes de incrementar sus gastos. Los atrasos en los pagos y las reestructuraciones de deuda acumulados durante los últimos meses siguen condicionando las decisiones de consumo.
En ese escenario, el financiamiento vuelve a ocupar un lugar importante en la economía familiar. Sin embargo, la consultora advierte que un aumento de la demanda de crédito no implica necesariamente una recuperación sostenida de las ventas, ya que parte de los préstamos se destina a reorganizar las finanzas y afrontar gastos postergados.
El director de Focus Market sostuvo que la evolución del crédito será un indicador relevante para evaluar la recuperación de los hogares. Si los ingresos adicionales se destinan principalmente al pago de deudas, explicó, la mejora de la capacidad de consumo será más lenta, incluso si los salarios continúan recuperando poder adquisitivo.









