El presidente del club de Núñez continuó sus críticas, lanzando su ofensiva más contundente contra la AFA desde que asumió: “A River lo han perjudicado en los últimos cinco partidos. Es evidente, no se puede tapar el sol con las manos. Todos los hinchas del fútbol argentino vemos lo mismo. Hay manoseo de todos los colores, hacia todos. No voy a apelar a la corrección. Estamos esperando que encuentren un límite en cuanto a la vergüenza. Es general, no solamente con River, que tenemos quince millones de personas que lo vemos. Como dijo el capitán (Nicolás Otamendi), somos nosotros contra todos”.
Di Carlo concluyó: “Todo lo que está pasando es increíble. Esto data de más de diez años. Acá se creó una frase que fue la de la guardia alta y fue por algo. No ha cambiado nada de la conducta que tienen con River. Expresidentes nuestros se refirieron a la AFA y nosotros vamos de esa manera. Hay cosas que no se pueden admitir. Somos nosotros contra todos, hay que entender que todo esto existe y antes también, pero River se imponía con su fútbol. No hay que llorar, pero las dos cosas son ciertas. Tampoco le quito mérito a los equipos que nos han ganado. Belgrano fue un justo campeón. El mérito del otro está, es válido, pero las cuestiones arbitrales inciden. Vemos lo mismo que vemos todos. ¿Por qué no interpelamos donde hay que interpelar? La tolerancia de River está agotada”, postuló.
La relación entre Di Carlo y Claudio “Chiqui” Tapia pasó de una inicial cordialidad a un creciente distanciamiento. Los primeros meses se caracterizaron por una comunicación cautelosa, pero no pasó mucho tiempo para que el presidente de River decidiera romper con el statu quo. Ante la decisión de la AFA de suspender actividades en apoyo a Tapia y su tesorero Pablo Toviggino, el club de Núñez determinó no asistir más a las reuniones del comité ejecutivo de la asociación.
El 5 de marzo, River emitió un comunicado justificando su postura, criticando fuertemente el manejo de la AFA: “River Plate cree profundamente en el armónico funcionamiento de las instituciones y en el valor de los órganos colegiados para la toma de decisiones. No obstante, entiende que en el actual funcionamiento del Comité Ejecutivo no existen las garantías procedimentales necesarias para asegurar un proceso claro y previsible en la toma de decisiones de ese cuerpo”, expresó el club.
El comunicado continuó: “Nuestra institución considera que las discusiones sobre el futuro del fútbol argentino deben darse mediante procedimientos claros y previsibles, con los temas incorporados en el orden del día con la debida antelación y sometidos a votación de los miembros correspondientes. En reiteradas ocasiones, la dinámica observada no ha reflejado esos mecanismos, resultando en procesos menos claros que aquellos a los que River Plate está acostumbrado en el funcionamiento de su propia comisión directiva”.
Desde ese momento, Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo del club, dejó de asistir al predio de Ezeiza y se cree que tampoco asistirá a la nueva sede social de la AFA, situada en lo que anteriormente era un baldío en Pilar, un lugar ahora considerado como el núcleo de las negociaciones. Sus pares le reconocen su habilidad para generar consensos, pero River ha decidido romper con ese esquema.
La ofensiva de Di Carlo se intensificó recientemente en medio de rumores sobre una supuesta intervención de Tapia para que Thiago Almada se uniera a Boca en lugar de River. “¿Cuánto se pagó? Veinte millones de euros por el ciento por ciento de la ficha”, confirmó el presidente de River. Desde la AFA, allegados a Tapia rechazaron cualquier contacto que pudiera favorecer al jugador nacido en Fuerte Apache para que recalará en la Bombonera. “¡Cero chance! Riquelme nunca pondría 20 millones por un enganche que no le gusta y no le presta atención a Tapia en lo futbolístico”, aseguraron las fuentes.
Di Carlo también atacó a Tapia pocos días después de que Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River y crítico de la gestión actual, afirmara que no se arrepiente de su controvertida frase sobre la AFA. “Nunca me arrepentí de decir que había que poner una bomba en la AFA”, manifestó D’Onofrio en una entrevista. Dichas palabras, proferidas en septiembre de 2015, generaron un inmediato rechazo por parte de otros dirigentes del fútbol, muchos de los cuales aún se mantienen alineados con Tapia.
En una referencia a peleas pasadas con la AFA, Daniel Passarella recordó un conflicto de carácter más privado dentro del comité ejecutivo durante la presidencia de Julio Humberto Grondona. En ese momento, el club se vio envuelto en una histórica promoción con Belgrano que culminó en su descenso a la B. El Káiser rememoró esa experiencia al despedirse de River en diciembre de 2013, afirmando: “Fui a la AFA y le dije a Grondona que se fuera… después a River lo perjudicaron por una pelea personal, pero me volvería a pelear con Grondona”. La controversia que rodea a River y la AFA continúa siendo una compleja y tensa narrativa que podría seguir desarrollándose en el futuro.








