El cambio responde a las rotaciones habituales que realiza el FMI entre sus equipos técnicos. La nueva jefa de misión estará a cargo del seguimiento integral de la economía argentina y trabajará bajo la supervisión del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo.
En Buenos Aires desarrollará sus tareas junto al representante residente del FMI en la Argentina, quien mantiene el vínculo permanente con las autoridades nacionales y coordina las actividades del organismo en el país.
La designación coincide con la reciente visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, a la Argentina. Durante esa agenda oficial, Wong participó de las reuniones con el presidente Javier Milei, del encuentro con el ministro de Economía, Luis Caputo, de la visita a Vaca Muerta y de distintas actividades con representantes del sector empresarial y organizaciones de la sociedad civil.
La tercera revisión del programa tiene como objetivo evaluar el cumplimiento de las metas correspondientes al cierre de junio. Si el análisis técnico recibe la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, se habilitará un desembolso de 636 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a aproximadamente US$869 millones al tipo de cambio vigente del organismo.
La nueva jefa de misión asumirá esta responsabilidad en un escenario en el que el FMI mantiene su seguimiento sobre la evolución del programa económico. Entre los indicadores evaluados figuran las compras de divisas realizadas por el Banco Central durante el primer semestre, que superaron los US$12.700 millones, por encima de la meta de US$10.000 millones prevista en la revisión anterior. También las reservas internacionales netas habrían superado los objetivos establecidos para junio, mientras que las reservas brutas alcanzan los US$48.809 millones.
En materia fiscal, el panorama presenta mayores desafíos. El superávit primario acumulado durante el primer semestre fue de $7,3 billones, aunque bajo el criterio utilizado por el FMI, que excluye determinados ingresos extraordinarios, el resultado se reduce a $6,3 billones. Esa diferencia ubicaría al Gobierno por debajo de la meta comprometida para junio.
Desde el Ministerio de Economía sostuvieron que esa brecha responde principalmente al cambio en el calendario de vencimientos del Impuesto a las Ganancias para personas físicas, cuyos ingresos fueron percibidos en julio.
Wong ya había trabajado anteriormente en el seguimiento de la economía argentina como integrante del equipo técnico del organismo, participando tanto del programa firmado en 2018 como del actual acuerdo de Facilidades Extendidas.
Su trayectoria dentro del FMI también incluye tareas vinculadas con programas económicos en Honduras, Yemen y Djibouti. Es licenciada en Economía y Matemáticas, doctora en Economía por la Universidad de Nueva York y se especializa en temas relacionados con macroeconomía, mercado laboral, desigualdad, inclusión financiera y migraciones.
Antes de regresar al FMI se desempeñó como asesora sénior en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde trabajó en investigaciones vinculadas con los desafíos estructurales de América Latina, entre ellos el crecimiento económico y su relación con distintos factores sociales.
Argentina continúa siendo el principal deudor del FMI, con compromisos pendientes por 42.552 millones de Derechos Especiales de Giro, equivalentes a unos US$57.700 millones. Ese monto representa el 34,6% de la cartera total de préstamos del organismo.
Parte de esa deuda corresponde al acuerdo firmado en 2018, que posteriormente fue refinanciado en 2022. En abril de 2025, la Argentina y el FMI acordaron un nuevo programa por US$20.000 millones, del cual ya fueron desembolsados aproximadamente US$15.800 millones.
La próxima revisión será determinante para evaluar el cumplimiento de las metas comprometidas y definir la continuidad de los desembolsos previstos en el actual programa financiero.









