“Un salto de calidad” es la expresión que Diego Milito empleó durante su campaña y que resuena con fuerza cada vez que Racing enfrenta un tropiezo en su desempeño deportivo. En aquellos días, la Academia contaba con un plantel destacado que le permitió conquistar un título internacional tras 36 años. Milito, quien vistió la camiseta número 22, prometió un futuro más brillante para el club. Pero surge la pregunta: ¿qué significaba realmente esa frase que ahora se retoma con frecuencias? Este jueves, tras el cierre del mercado de pases, el presidente se dirigió al público en el Cilindro para abordar temas como la situación actual del equipo, las obras en Ezeiza, el posible regreso de Rodrigo De Paul y el significado de su promesa sobre el ansiado salto de calidad en Racing. El presidente explicó: “Hablaba de lo institucional, que se percibe y se ve en el día a día, no solo del fútbol. Me refería al día a día: comprar un colegio como lo hicimos, porque la educación es fundamental; nuestros chicos van a estudiar a un lugar adecuado y para mí eso es crecimiento, es salto de calidad”. Milito también enfatizó el progreso en la infraestructura y las alianzas estratégicas del club: “Ahora vamos a inaugurar un Centro de Alto Rendimiento; los chicos están compitiendo en el Mundial de Clubes Sub 18 y somos el único club con Nike en Argentina”. Además, manifestó su intención de llevar a cabo obras en el Predio Tita Mattiussi, donde entrenan las divisiones menores del club, una vez finalizadas las instalaciones de Ezeiza: “No tolero ver a los chicos con el agua en los tobillos cuando llueve”. Durante este mercado, Racing realizó la incorporación de nueve jugadores y completó la reestructuración del equipo que había sido campeón de la Sudamericana. En las últimas horas, Santiago Solari se trasladó a Newell’s y la Academia consiguió la llegada de Leandro Córdoba, una joven promesa proveniente de la Academia cordobesa. En este contexto, Milito fue claro al establecer los límites económicos: “No podemos traer jugadores de 20 millones de dólares; no podemos endeudarnos”. Asimismo, asumió la responsabilidad por la situación actual que enfrenta la institución: “Soy el máximo responsable como presidente del club. Racing no puede estar en la situación en la que está”. En este momento, la Academia ocupa el penúltimo lugar en su zona de la Liga Profesional y fue eliminada de la Copa Sudamericana en la fase de grupos. A pesar del panorama negativo, el dirigente intentó respaldar la calidad de los jugadores del primer equipo y proyectar un optimismo a mediano plazo: “Tenemos el tercer equipo mejor valorado del país; es un buen plantel. Tenemos mejor futuro que presente”. En cuanto a las decisiones en el ámbito futbolístico, Milito hizo una autocrítica respecto al contrato concedido a Gustavo Costas: “En su momento, estábamos convencidos, porque veíamos a un equipo entregado a su entrenador. Hacemos autocrítica y reconozco que fue un error firmarle tres años a Gustavo; lo asumo. Creíamos que podría acompañarnos”. Explicó que se decidió extender el contrato para adaptarse a las expectativas económicas del entrenador: “No digo que no lo mereciera, pero el contrato que exigía era desmesurado y decidimos prorratearlo por tres años en diciembre pasado. Lamentablemente, en el fútbol a los pocos meses las cosas no salieron como esperábamos. Perdimos de vista el desgaste del plantel”. Así justificó la decisión de rescindir el vínculo con el técnico: “A veces hay que tomar decisiones para que las cosas mejoren”. Al finalizar su reflexión, reafirmó su confianza en el cuerpo técnico actual dirigido por Juan Pablo Vojvoda: “Lógicamente, el hincha no está contento con este momento y nosotros tampoco. No podemos estar en el puesto 22 de la tabla y 14 de 15 en la zona. También es cierto que necesitamos tiempo, lamentablemente, pero estamos satisfechos con el trabajo de Juan Pablo”. Milito también abordó la posibilidad de un regreso de Rodrigo De Paul al club, quien hace diez días estuvo presente en el Cilindro durante el partido entre Racing y Boca: “Todos saben la relación que tengo con los exjugadores del club, tanto con Rodrigo como con Lautaro, Juan Musso. No quiero ponerles la carga, están en la cima de sus carreras. Pero saben que tienen la puerta abierta para volver cuando lo consideren”. Para cerrar, Milito ofreció una reflexión que resonó a modo de declaración política: “Tenemos mejor futuro que presente”.









