La decisión de Santa Fe de realizar las PASO provinciales en abril y las elecciones generales en junio de 2027 volvió a poner el tema en agenda. A ese calendario se suman los movimientos de Tucumán, Salta, Chubut y Chaco, que avanzaron con cronogramas propios o anticiparon que seguirán ese camino. En el oficialismo estiman que serán pocos los distritos que votarán a sus autoridades provinciales el mismo día que se elija presidente. Entre las excepciones aparece Catamarca, donde el gobernador Raúl Jalil confirmó que los comicios locales coincidirán con los nacionales.
La lectura del Gobierno es que una eventual derrota provincial no tendrá necesariamente el mismo costo político en todos los casos. El impacto dependerá, sostienen, del vínculo que La Libertad Avanza mantenga con cada mandatario: perder frente a un gobernador con el que existe un acuerdo de gobernabilidad sería distinto de hacerlo ante un adversario directo del oficialismo.
En ese escenario, la reforma política aparece como una herramienta para habilitar acuerdos electorales flexibles. Una de las alternativas en discusión es permitir colectoras o adhesiones, de modo que fuerzas provinciales sin candidato presidencial propio puedan acompañar la candidatura de Javier Milei y conservar sus propias listas legislativas. Así, los acuerdos nacionales no tendrían que replicarse necesariamente en las categorías provinciales.
El mecanismo también permitiría que La Libertad Avanza compita contra un gobernador en una elección local y, más adelante, comparta con ese mismo espacio una estrategia para las categorías nacionales. Sin embargo, el diseño todavía depende de las negociaciones parlamentarias y de la definición del sistema electoral que regirá en 2027.
La suspensión de las PASO nacionales es una de las prioridades del oficialismo, aunque todavía no hay certezas sobre el respaldo necesario en el Senado. El Gobierno necesita reunir 37 votos para modificar el sistema y reconoce que el principal desafío consiste en asegurar el apoyo de cada legislador, más allá de los acuerdos alcanzados con los gobernadores. La posición de senadores de la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales deberá negociarse de manera individual, ya que los mandatarios no controlan automáticamente todos los votos de sus distritos.
En los próximos días, Diego Santilli continuará las conversaciones con los gobernadores. Tras reunirse con Osvaldo Jaldo en la Casa Rosada, tiene previsto recibir a Juan Pablo Valdés para abordar la reforma electoral y la agenda parlamentaria. Por el momento, no se confirmó una nueva ronda de encuentros para la semana siguiente.
Dentro del oficialismo también hay diferencias sobre el momento adecuado para cerrar los acuerdos electorales. Algunos sectores consideran que no conviene ceder posiciones en las provincias a cambio de apoyos legislativos antes de que termine el año parlamentario. Otros promueven entendimientos más amplios para garantizar el acompañamiento a la boleta presidencial, mientras que una parte de la dirigencia prioriza competir por una mayor cantidad de gobernaciones.
Las negociaciones no se limitan a las candidaturas. También pueden incluir lugares en listas legislativas, participación en eventuales gabinetes, vicegobernaciones, intendencias y otros espacios de poder territorial. Por eso, en el Gobierno descartan una solución uniforme y prevén que cada distrito tendrá una negociación particular.
La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires concentran una atención especial. Allí, el oficialismo considera importante evitar una fragmentación de los sectores que respaldan a Milei. Una eventual unificación de los calendarios podría favorecer la estrategia presidencial, aunque las definiciones dependerán de los acuerdos con el PRO y de la fecha que establezca el peronismo bonaerense.
Con múltiples elecciones provinciales previstas antes de octubre, La Libertad Avanza se prepara para competir con candidatos propios en los distritos donde lo considere necesario, sin descartar alianzas para la elección nacional. Mientras tanto, la prioridad inmediata pasa por conseguir los votos en el Senado para suspender las PASO y definir después el alcance de los acuerdos electorales de cara a 2027.









