Una semana después de que España se consagrara campeona al vencer a Argentina, Infantino publicó un extenso comunicado donde cuestionó las dudas planteadas sobre diferentes aspectos del torneo, incluyendo la seguridad y las decisiones arbitrales.
“Siete millones de personas de 200 países disfrutaron del torneo en 16 ciudades magníficas y estadios: cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia, solo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión. Todo fue seguro y exitoso”, escribió Infantino.
En su mensaje, el presidente de la FIFA criticó a quienes cuestionaron el evento y aseguró que se perdieron la oportunidad de apreciarlo al centrarse en generar controversias. “Estaban tan absorbidos por el odio y las críticas que se perdieron todo. A aquellos que, tras sus plumas y papeles, tras sus pantallas, propagan odio y rumores infundados, quiero decirles que, mientras ustedes se quedan atrás, nosotros, en la FIFA, estamos en la primera línea organizando, trabajando arduamente y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo. Mientras ustedes dividen, nosotros unimos”, expresó.
Infantino también abordó el contexto político internacional, resaltando la participación de la selección de Irán en Estados Unidos a pesar del conflicto diplomático existente entre ambos países. Según él, el fútbol logró superar estas diferencias. “Cuando la selección iraní comenzó a jugar, todos los cánticos en su contra se convirtieron en una sola canción. Esto es política. El fútbol trata de unidad, no de división. El fútbol es más grande que el odio y la discriminación”, afirmó.
Además, hizo hincapié en las críticas relacionadas con el acceso al país y las restricciones migratorias. “Se habla de las pocas personas a las que se les negó la visa y se omiten los millones a quienes se les aprobó de todas partes del mundo”, sostuvo.
El presidente de la FIFA también se refirió a las polémicas arbitrales que marcaron algunos encuentros del torneo, desestimando acusaciones de favoritismos o decisiones intencionadas. Aunque no detalló jugadas específicas, Infantino habló sobre las críticas a decisiones disciplinarias cuestionables y aseguró que los errores arbitrales son parte del fútbol.
“Las tarjetas rojas o amarillas potencialmente erróneas, o las decisiones de no sancionar a los jugadores en determinadas situaciones, son comunes y ampliamente aceptadas en algunas de las ligas más importantes del mundo. Resulta curioso que los mismos países que emplean estas prácticas sean los que las critican”, manifestó.
El pronunciamiento del dirigente se produjo tras una final que generó gran repercusión por la derrota de Argentina ante España y las controversias posteriores, incluidas las reclamaciones sobre decisiones arbitrales y las teorías que circularon en las redes sociales. Infantino concluyó su publicación expresando su orgullo por el desarrollo del torneo y haciendo un llamado para que el fútbol pueda trascender las diferencias. “Me siento increíblemente orgulloso de haber contribuido, aunque sea un poco, al gran espectáculo del Mundial. Puede que el fútbol se eleve por encima del odio”, finalizó.









