Este indicador mostró una estabilidad relativa en comparación con finales de 2025. Si bien en enero y febrero la cantidad de pedidos necesarios para alcanzar diversos umbrales económicos aumentó, en marzo el coeficiente descendió nuevamente gracias a la actualización del valor medio de los pedidos en una de las plataformas analizadas.
En marzo, el pedido promedio alcanzó los $3.165,2, resultado de la media entre distintas plataformas. Esta actualización se concentró únicamente en PedidosYa, mientras que en Rappi los valores permanecieron inalterados.
En el caso de PedidosYa, el precio promedio subió de $3.659 a $3.924, mientras que Rappi mantuvo el valor que había registrado desde octubre de 2025. Esta variación provocó que el promedio agregado de los pedidos aumentara de $3.033 a $3.165, lo que compensó parcialmente el aumento de los precios de referencia.
Así, para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) de un hogar de cuatro integrantes, que delimita la línea de pobreza, el coeficiente APP se redujo de 454 pedidos en diciembre de 2025 a 453 en marzo de 2026, marcando una ligera disminución de un pedido. Esta evolución se contrasta con la tendencia creciente que registraron la mayoría de los indicadores.
Para alcanzar otros niveles económicos, un repartidor necesitó realizar:
En comparación con diciembre, la Canasta Básica Total individual pasó de requerir 140 a 147 pedidos, mientras que la Canasta Básica Alimentaria, que asciende a $689.853, aumentó de 63 a 67 pedidos. Las canastas definidas por el Indec miden los límites de pobreza e indigencia, respectivamente. Además, la canasta de crianza para un niño promedio subió de 170 a 175 pedidos, y la de un bebé pasó de 152 a 156 pedidos.
Los costos asociados a la vivienda también mostraron un incremento. El alquiler de un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 167 a 177 pedidos, y el alquiler promedio aumentó de 244 a 250 pedidos.
El Salario Mínimo Vital y Móvil ahora requiere un pedido adicional con respecto a diciembre, pasando de 110 a 111, y el Monotributo categoría A incrementó de 12 a 13 pedidos. En cambio, el costo de llenar un tanque de combustible de una moto de 3,5 litros se mantuvo estable en torno a los dos pedidos.
La Fundación Encuentro destaca que la estabilidad del índice durante el primer trimestre fue principalmente atribuida a la actualización en PedidosYa. Sin dicho incremento en el valor promedio por pedido, la cantidad de entregas necesarias habría seguido aumentando para la mayoría de los indicadores.
El panorama fue distinto en Rappi, donde con el ingreso por pedido sin cambios, cada aumento en las canastas de consumo o en otros valores de referencia resultó en una mayor cantidad de entregas requeridas para lograr los mismos ingresos.
“El coeficiente APP responde al equilibrio entre dos procesos contrapuestos: por un lado, el aumento constante del costo de vida, que incrementa la cantidad de pedidos necesarios para mantener distintos niveles de consumo; por otro, las actualizaciones del valor del pedido promedio, que temporariamente mejoran el poder adquisitivo de cada entrega”, explicó la Fundación Encuentro.
El informe advirtió que cuando las actualizaciones en los valores de los pedidos no siguen el ritmo de los precios, el coeficiente tiende a incrementarse de manera sostenida. Por el contrario, cuando se producen mejoras en el valor promedio de cada entrega, el deterioro se corrige parcialmente, aunque sus efectos tienden a desvanecerse con el transcurso del tiempo.









