A menos de un año de las elecciones de 2027, La Libertad Avanza (LLA) y Pro todavía no lograron avanzar en un acuerdo electoral en la ciudad de Buenos Aires. Las negociaciones permanecen estancadas por las diferencias internas del macrismo, las aspiraciones de reelección del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la estrategia de los libertarios para fortalecer su posición antes de discutir una eventual alianza.
Mientras sectores cercanos al expresidente Mauricio Macri ponen en duda que respalde una nueva candidatura de su primo, desde el entorno de Jorge Macri niegan que exista un enfrentamiento abierto. En ese escenario, Daniel Angelici aparece como un nexo entre ambos dirigentes, con el objetivo de facilitar un acercamiento antes de que comiencen a definirse las candidaturas.
La relación entre los primos es descrita como distante por referentes del espacio macrista. Entre las alternativas que se mencionan figura una eventual candidatura del diputado nacional Fernando de Andreis, dirigente cercano a Mauricio Macri, para competir por la jefatura de Gobierno porteña. Por ahora, no existe una definición pública sobre el respaldo del expresidente a una nueva postulación del actual mandatario de la Ciudad.
Angelici, que mantiene vínculos con ambos dirigentes, busca propiciar una reunión entre ellos, aunque todavía no habría encontrado el momento adecuado para concretarla. En ese contexto, el nombramiento de Francisco Quintana, cercano al empresario, como secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano de la Ciudad fue interpretado por algunos sectores como una posible vía para facilitar el diálogo.
Quintana tiene una larga trayectoria dentro de Pro y mantiene vínculos con Mauricio Macri y Angelici. Desde su nuevo cargo, tendrá mayor participación en las reuniones de gabinete y en la mesa política porteña, además de cumplir una función relevante en la articulación territorial y el vínculo con las comunas.
La posibilidad de un entendimiento con LLA también depende de las negociaciones nacionales. Desde el espacio libertario sostienen que cualquier acuerdo debe resolverse primero entre Mauricio Macri y Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y no directamente con el jefe de Gobierno porteño. Para esos sectores, el expresidente conserva un peso político determinante dentro de Pro.
En el macrismo, en cambio, interpretan que el principal interés del Gobierno es conseguir respaldo nacional para la reelección de Javier Milei y enviar una señal de estabilidad política a los mercados y a los principales actores económicos. La negociación porteña, según esta lectura, no sería necesariamente la prioridad de la Casa Rosada.
Mientras no se resuelven esas diferencias, los libertarios de la Ciudad buscan fortalecer su posicionamiento y aumentar su capacidad de negociación. En los últimos días cuestionaron el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo porteño y plantearon condiciones para acompañarlo en la Legislatura. También evalúan sumar nuevos voceros a su estrategia de comunicación.
Las tensiones quedaron expuestas en torno a las imágenes de la firma del traspaso de la cárcel de Devoto al nuevo penal de Marcos Paz, en la que participaron Jorge Macri, Karina Milei, Pilar Ramírez y funcionarios nacionales y porteños. Desde el espacio libertario descartaron que la fotografía conjunta representara un acercamiento político y señalaron que la disposición de los participantes respondió a una organización deliberada.
Por ahora, tanto Pro como LLA coinciden en que las conversaciones para alcanzar una alianza en la Ciudad siguen frías. El desenlace dependerá, en buena medida, de las negociaciones entre las conducciones nacionales, de la relación entre Mauricio y Jorge Macri y de la estrategia que los libertarios adopten para competir en el principal distrito gobernado por el macrismo.









