Antes de comenzar la discusión en el Senado, el oficialismo aceptó introducir modificaciones al texto aprobado por Diputados. Si la iniciativa obtiene la aprobación de la Cámara alta con esos cambios, deberá regresar a Diputados para una nueva revisión.
La reforma fue presentada por Milei el 30 de julio durante una cadena nacional y plantea una modificación integral del funcionamiento del BCRA. El proyecto se estructura sobre cuatro cambios centrales: establecer un único objetivo para la autoridad monetaria, restringir el financiamiento al Estado, modificar el mecanismo de designación y remoción de sus autoridades y eliminar las letras intransferibles.
El primer eje establece que el objetivo del Banco Central será preservar el valor de la moneda. De esta manera, la iniciativa abandona el esquema de múltiples objetivos y reorganiza las funciones de la autoridad monetaria alrededor de la estabilidad del valor de la moneda.
El segundo punto establece una prohibición para que el BCRA financie al Estado nacional, las provincias y los municipios. También mantiene la restricción para adquirir títulos públicos directamente en el mercado primario.
La iniciativa plantea además cambios en el sistema de designación de las autoridades de la entidad. La versión aprobada por Diputados establece que el presidente, el vicepresidente y los directores del Banco Central sean designados por el Poder Ejecutivo, pero que sus nombramientos requieran posteriormente el acuerdo de ambas cámaras del Congreso.
La remoción también quedaría sujeta a condiciones específicas y requeriría una mayoría de dos tercios de los miembros presentes de Diputados y del Senado.
Sin embargo, el texto que se analiza en la Cámara alta incorpora una modificación sobre este punto. La propuesta establece que tanto la designación como la remoción de los integrantes del directorio requieran mayoría absoluta del Senado, es decir, 37 votos. Desde el oficialismo se plantea buscar una mayoría de dos tercios para aprobar este cambio.
Si esa modificación fuera incorporada por el Senado, la Cámara de Diputados debería volver a analizarla y, para insistir con la redacción original, necesitaría reunir también una mayoría de dos tercios.
El cuarto eje consiste en eliminar las letras intransferibles utilizadas por el Banco Central. Según el planteo del Gobierno, estos instrumentos fueron utilizados para transferir recursos hacia el Tesoro y afectaron el patrimonio de la autoridad monetaria.
La reforma forma parte de un esquema económico más amplio que el Gobierno vincula con el equilibrio fiscal. La lógica planteada es que un Estado con cuentas equilibradas tendría una menor necesidad de recurrir a la emisión monetaria, mientras que la prohibición de financiar al sector público impediría utilizar al Banco Central como fuente de recursos.
El proyecto también contempla que un mayor desarrollo del mercado financiero permita ampliar las alternativas de crédito y cobertura disponibles para el sector privado.
La sesión del Senado comenzó a las 12 y, además de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, incluye el tratamiento de los cambios al régimen de Zonas Frías. El debate específico sobre el Banco Central está previsto para alrededor de las 14, mientras continúa la negociación sobre el texto que finalmente podría ser aprobado.









