Luego de la competición, Flavio Briatore analizó el rendimiento del auto número 43 y fue contundente sobre el castigo impuesto por las autoridades: “La carrera de Franco prácticamente se terminó desde el comienzo después de una penalización de drive-through severa y dura”, señaló.
Prosiguió afirmando: “Aunque sabemos que es decepcionante para él, entendemos que estas reglas existen por motivos de seguridad y es algo de lo que debemos aprender”, subrayó el directivo de la escudería Alpine.
A pesar de la frustración por el resultado del piloto argentino, Briatore enfatizó la importancia de aprender de la experiencia para evitar repetir errores en el futuro y reconoció el trabajo de desarrollo que ha estado realizando el equipo. “Nos vamos de Zandvoort un poco frustrados, pero trajimos mejoras que tuvieron impacto. Lejos de ser un fin de semana perfecto para nosotros, nos vamos a Monza preparados para seguir peleando”, concluyó el asesor italiano, enfocado en el próximo desafío en el Gran Premio de Italia.
Colapinto finalizó la carrera con malestar por la sanción que afectó sus posibilidades de sumar puntos. Había logrado “la mejor largada del año” y se colocó en el top 10, pero el drive-through lo hizo perder varias posiciones.
Tras la competencia, el piloto de Alpine cuestionó a los comisarios y consideró que la penalización fue excesiva: “Es bastante injusta. Muy dura, es extremadamente dura la penalización. Me comprometió toda la carrera. No tenía velocidad en las curvas para seguir tan de cerca a los otros autos y me complicó toda la carrera”, detalló Colapinto.
El argentino resaltó particularmente el inicio que tuvo en Zandvoort: “Hice una gran largada, la mejor del año. Es una pena cómo terminó.”









