A pesar de estas circunstancias, Daniel Herrero, CEO de Prestige Auto, empresa que representa a Mercedes-Benz en el país, mantiene una perspectiva positiva sobre el posible desarrollo del sector en la segunda mitad del año.
“Empieza a pegar esa asimetría de negocio que tiene Argentina. El transporte minero, petrolero, ese negocio va para adelante bien y tiene demanda. La Sprinter funciona para trasladar operarios. Turismo está en el medio”, analizó.
Con un tono esperanzador, Herrero afirmó que “la industria automotriz puede crecer más, pero va a depender del crédito que tengamos”. Al respecto, subrayó que “el cliente está, pero no tiene la plata para comprar el auto, entonces necesita una financiación que creo que a partir del segundo semestre puede mejorar”.
El informe de FIEL también indicó una caída en las exportaciones tras un repunte de dos meses y un notable descenso en las ventas internas. “Casi el 50% de las ventas del mercado doméstico proviene de los planes de ahorro. El cliente necesita una financiación que quizás hoy no la encuentra debido a los costos”.
En relación a la apertura de importaciones y el aumento de la presencia de autos chinos en el mercado local, Herrero comentó sobre las desiguales condiciones competitivas: “Soy defensor y apasionado de la industria automotriz argentina, porque le da trabajo a 600 mil personas. Pero tenemos que buscar los puntos de equilibrio para poder ser competitivos”.
“Si uno va a China, es un mercado de 15 millones de autos, donde fabrican 32 y su capacidad de producción es 40 con subsidio del Estado. Si tengo que competir contra eso con IVA, ingresos brutos, tasas municipales y además pagar derecho de exportación, va a ser muy difícil que lo logre hoy”, lamentó.
No obstante, agregó que “tampoco le vamos a pedir hoy al gobierno que ya no haya más impuestos, pero creo que Argentina tiene que llegar a ese equilibrio.”









