Al momento de la última medición, se había recolectado el 73,7% del área apta de maíz a nivel nacional. El avance se encuentra 14,3 puntos porcentuales por debajo del registrado durante la campaña anterior y 10,8 puntos por debajo del promedio de los últimos cinco ciclos. La elevada humedad es uno de los principales factores detrás de la demora.
Los mayores retrasos se concentran en el NOA, Córdoba y Buenos Aires. Además, todavía resta levantar entre el 40% y el 50% del maíz tardío.
Para el período comprendido entre el 13 y el 19 de agosto, el panorama climático prevé lluvias limitadas en la mayor parte de las regiones productivas. Hacia el final de la semana avanzará un frente de tormenta, aunque con actividad irregular.
En la mayor parte del área agrícola se esperan acumulados inferiores a los 10 milímetros, mientras que en algunos sectores podrían registrarse valores moderados. Las precipitaciones más importantes se concentrarían en el extremo sudeste de Paraguay, sectores del NOA, el oeste de Cuyo y el norte y centro de la Mesopotamia, con acumulados de entre 10 y 25 milímetros y algunos focos superiores a los 50 milímetros.
El norte y centro de Corrientes aparece como una excepción, con la posibilidad de tormentas que podrían dejar más de 100 milímetros. También se esperan precipitaciones moderadas en sectores de la cordillera sur.
Durante esa primera semana, además, predominarán condiciones frescas y húmedas en el centro y sur del área agrícola, con vientos provenientes del sector marítimo, nubosidad elevada y lluvias ligeras.
Las temperaturas serán más altas en el extremo norte, donde ingresarán vientos de origen tropical. En el nordeste del NOA, buena parte de la región chaqueña, el sur de Misiones y el norte de Corrientes, las máximas superarían los 20°C y, en algunos sectores del norte, podrían ubicarse entre 25°C y 35°C.
En la mayor parte de la región pampeana, Cuyo y la Mesopotamia, las máximas oscilarían entre 15°C y 20°C, mientras que en zonas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo se mantendrían por debajo de los 15°C.
Después del paso del frente, el ingreso de aire polar provocaría un descenso de las temperaturas sobre el oeste, sur y centro del área agrícola. El escenario incluye riesgo de heladas generales en sectores serranos y heladas localizadas en el sur de la región pampeana.
En buena parte de la región pampeana, las mínimas se ubicarían entre 0°C y 5°C, con posibilidad de heladas localizadas. En las áreas serranas del NOA y el oeste de Cuyo podrían descender por debajo de 0°C, con mayor intensidad hacia la cordillera.
Para la segunda semana, entre el 20 y el 26 de agosto, se espera inicialmente un escenario similar en materia de precipitaciones. A mediados de ese período avanzaría otro frente de tormenta, nuevamente con actividad desigual.
Las mayores lluvias, de entre 10 y 25 milímetros, se concentrarían en el norte del NOA, el norte y este de la región chaqueña y el norte y centro de la Mesopotamia. En la cordillera central y sur se prevén precipitaciones abundantes, con posibilidad de nevadas.
Al comienzo de esa segunda semana se produciría un aumento de las temperaturas por el regreso de los vientos del trópico. En gran parte del área agrícola, las máximas se ubicarían por encima de los valores habituales para la época.
En la región pampeana se esperan temperaturas máximas de entre 20°C y 25°C, mientras que en Córdoba y otros sectores del norte podrían alcanzar entre 25°C y 30°C. En el nordeste, los registros podrían superar los 30°C y llegar a valores de entre 35°C y 40°C en el extremo norte.
Sin embargo, posteriormente ingresaría nuevamente aire polar, provocando un marcado descenso térmico. Se prevén heladas generales en el oeste y heladas localizadas en el sur y parte del centro de la región pampeana.
Las temperaturas mínimas volverían a ubicarse entre 0°C y 5°C en distintas zonas productivas. En el oeste del NOA, el oeste de Cuyo y las serranías bonaerenses podrían caer por debajo de 0°C, mientras que en áreas serranas y cordilleranas del NOA se esperan registros inferiores a -5°C.
El escenario de las próximas dos semanas combina así un período de lluvias escasas, que podría favorecer el avance de la cosecha de maíz, con condiciones de humedad, bajas temperaturas y sucesivos ingresos de aire polar que podrían seguir afectando el ritmo de secado de los granos.









