Los datos epidemiológicos disponibles indican que, pese a los avances logrados con la vacunación materna implementada desde 2024, la carga de enfermedades vinculadas al VSR sigue siendo alta. Esto sugiere que, aunque la estrategia vigente es de gran valor, no logra garantizar la protección de todos los bebés vulnerables en su primera exposición al virus.
El Boletín Epidemiológico Nacional señala que en las primeras 22 semanas de 2026 se reportaron más de 38.000 casos de bronquiolitis, incluyendo 563 hospitalizaciones asociadas al VSR en lo que va del año.
“El VSR es un virus que circula de manera estacional. Su actividad suele coincidir con los meses más fríos, y durante este lapso representa entre el 60 y el 80% de los casos de bronquiolitis”, señaló un médico pediatra y neonatólogo especializado.
Este profesional, que ocupa un cargo de responsabilidad en Neonatología y Pediatría de importantes sanatorios, agregó que resulta complejo prever cuáles lactantes desarrollarán una enfermedad grave, dado que aproximadamente el 80% de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo evidentes.
La introducción de la vacunación materna en el calendario nacional ha sido un progreso fundamental en la lucha contra este virus. Además, este año, se ha comenzado a incluir un anticuerpo monoclonal de acción prolongada, el nirsevimab, que se administra directamente a los niños recién nacidos.
Este tratamiento se aplica en todas las provincias del país con el objetivo de disminuir la morbimortalidad asociada al VSR en bebés prematuros y niños con cardiopatías congénitas, mejorando así la efectividad de la estrategia de inmunización. Sin embargo, persiste una considerable falta de protección que deja a miles de recién nacidos desamparados durante la temporada de mayor circulación viral. Por este motivo, el Ministerio de Salud de Córdoba ha decidido intensificar sus medidas de prevención contra el VSR, adquiriendo cerca de 10.000 dosis del anticuerpo monoclonal para aplicarlas a todos los niños nacidos desde enero de 2026 que no cuenten con la protección necesaria.
La iniciativa de la provincia busca asegurar la equidad en el acceso a métodos de prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas, como la bronquiolitis, tanto en el sector público como en el privado. Esta medida consiste en la inmunización con nirsevimab, la cual se aplicará a recién nacidos antes de su alta de maternidad, así como a aquellos bebés nacidos a partir del 1° de enero de 2026 que cumplan con los requisitos establecidos, garantizando el acceso en los vacunatorios habilitados de la red de salud provincial.
En años recientes, la circulación del VSR ha mostrado un patrón más tardío, relacionado con la mayor circulación de influenza, con picos que se han registrado en semanas más avanzadas. Este fenómeno también ha sido observado en el hemisferio norte.
Se prevé un aumento en los casos en las próximas semanas, lo que representa una oportunidad crítica para fortalecer la protección de los bebés antes de que enfrenten su primera exposición al VSR. La vacunación materna ha mostrado ser efectiva y segura, brindando una protección que dura aproximadamente seis meses tras la inmunización de la madre.
Sin embargo, dado que esta intervención es estacional por la duración de los anticuerpos transferidos a los bebés, aquellos nacidos fuera del período de inmunización inicial no estarán protegidos.
“Es fundamental asegurar la protección de todos los bebés en su primer año de vida mediante una estrategia integral que incluya la vacunación materna en el período adecuado y el uso del anticuerpo en aquellos bebés vulnerables: todos los nacidos entre septiembre y enero de 2026, así como los bebés prematuros y aquellos cuyos padres no hayan sido vacunados”, destacó el médico especialista.
“Estamos en un momento muy distinto al de años anteriores, ya que contamos con herramientas preventivas que permiten reducir notablemente el impacto del VSR en la población infantil. Por eso, diferentes sociedades científicas abogan por estrategias integradas que garanticen que todos los lactantes accedan a la protección adecuada”, indicó el experto.
Esta estrategia combinada responde a recomendaciones tanto nacionales como internacionales, sugiriendo dos enfoques: el uso de anticuerpos monoclonales de acción prolongada para todos los lactantes o una combinación de vacunación materna con anticuerpos monoclonales para aquellos que no estén protegidos.
La Sociedad Argentina de Pediatría, considerando la carga de enfermedad y el riesgo de complicaciones graves en el primer año de vida para los lactantes sin factores de riesgo, sostiene que la vacunación materna debería integrarse con el uso de anticuerpos monoclonales de larga duración. Asimismo, la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica recomienda una estrategia que combine la vacunación materna con la inmunización con anticuerpos para todos los menores de un año que no estén adecuadamente protegidos durante su primera exposición al virus.
La Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología enfatiza la necesidad de implementar una estrategia combinada para lograr una protección equitativa de los lactantes contra el VSR, asegurando que ningún bebé quede desprotegido por las limitaciones de un único enfoque de prevención.
“La mayor carga de enfermedad por VSR se concentra en los bebés que enfrentan su primer año de vida sin una protección específica. Las consecuencias del VSR no solo afectan la salud de los niños, sino que también implican una carga significativa para el sistema de salud, incluyendo altos costos asociados a consultas médicas, internaciones y uso de recursos hospitalarios”, apuntó el médico.
Asimismo, añadió que las infecciones por VSR en lactantes a menudo dejan secuelas como hiperreactividad bronquial y otitis, y son causas frecuentes de atención en servicios de emergencia, resaltando la importancia de implementar todas las herramientas de prevención disponibles para proteger a todos los bebés.









