A lo largo de la historia, muchos arquitectos han dejado su huella a través de edificaciones emblemáticas que incluyen edificios, casas, palacios, iglesias, estadios y monumentos. En Argentina, figuran entre los más destacados nombres como Mario Roberto Álvarez, Amancio Williams, Delfina Gálvez de Williams, César Pelli e Itala Fulvia Villa. Además, se reconoce a archiconocidos profesionales extranjeros que marcaron su impronta en el país, tales como Le Corbusier y Clorindo Testa.
La celebración de esta jornada fue establecida en 1985 en honor a la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), con motivo de su fundación el 1° de julio de 1949. Esta organización fue creada en Lausana, Suiza, a partir de la fusión del Comité Permanente Internacional de Arquitectos y la Reunión Internacional de Arquitectos, y su sede actual se encuentra en París.
La UIA está compuesta por 155 países miembros y cuenta con el respaldo de la Unesco, que reconoce su papel fundamental en la conservación de patrimonios artísticos y culturales.
Aunque en 1996 se propuso cambiar la conmemoración a el primer lunes de octubre, el 1° de julio de 1985 fue también el momento de la creación de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (Fadea). Por esta razón, se decidió conservar la fecha original en el país. Esta federación reúne a todos los arquitectos argentinos con el objetivo de unificar criterios y promover mejoras en sus derechos y condiciones laborales.









