El gobernador bonaerense decidió mantener en reserva la disputa interna que mantiene con Cristina Kirchner y concentrará su estrategia en profundizar las críticas al gobierno de Javier Milei. Si bien todavía no anunciará una candidatura presidencial, comenzará a desplegar una estrategia destinada a ampliar su base de apoyo más allá del núcleo tradicional del kirchnerismo.
Durante los próximos meses, continuará con recorridas políticas que busquen mostrarlo con capacidad de construir una alternativa más amplia y comenzará a delinear algunos ejes de un eventual programa de gobierno.
Desde su entorno consideran que desde marzo Kicillof viene mostrando una intención de competir electoralmente con un enfoque centrado en enfrentar a Milei y construir una alternativa propia. En ese sentido, sostienen que ahora debe comenzar a presentarse como un dirigente capaz de ofrecer respuestas frente a la crisis económica y social.
El equipo que trabaja en su posicionamiento político reconoce que uno de los principales desafíos es evitar que su figura quede asociada únicamente al kirchnerismo tradicional. La estrategia apunta a presentarlo como parte de una renovación dentro del peronismo, en un escenario donde Máximo Kirchner busca mantener la influencia del sector que responde a Cristina Kirchner.
Desde el entorno del gobernador sostienen que la disputa interna dentro del peronismo todavía está abierta y que existen distintos dirigentes con aspiraciones, por lo que rechazan la idea de que Kicillof sea considerado automáticamente el candidato del espacio.
Uno de los interrogantes centrales es si el mandatario bonaerense podrá ser visto por sectores del electorado como una opción diferente al kirchnerismo, pese a que mantiene esa identidad política y no reniega de ella.
Desde su equipo responden que ampliar la base electoral será indispensable para competir en 2027. En ese sentido, plantean la necesidad de construir un espacio más amplio que el alcanzado en elecciones anteriores y sumar apoyo en provincias donde el peronismo tuvo malos resultados.
La diferenciación respecto de Cristina Kirchner también se produce a partir de las críticas que dirigentes vinculados al sector cristinista realizan contra el gobernador. En el entorno de Kicillof consideran que esa tensión interna contribuye a marcar una distancia política, aunque aseguran que el dirigente mantiene el respaldo del electorado kirchnerista.
En paralelo, Kicillof comenzó a desarrollar una estrategia para ampliar vínculos fuera de su espacio tradicional. Desde la gobernación destacan que sus principales recorridas políticas recientes fueron en provincias gobernadas por sectores ajenos al armado opositor del peronismo, como Córdoba y Corrientes.
En Córdoba, participó de un encuentro sindical y mantuvo contactos políticos con el gobernador Martín Llaryora. Desde su entorno buscan que el peronismo cordobés adopte una posición independiente frente al gobierno nacional en la disputa electoral de 2027.
También evalúan un acercamiento con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien en los últimos años acompañó al oficialismo nacional en algunas votaciones clave en el Congreso.
En Corrientes, Kicillof mantuvo reuniones con intendentes del peronismo y participó de una actividad junto al gobernador radical Juan Pablo Valdés, con quien firmó acuerdos de gestión. El mandatario correntino destacó la asistencia recibida de la provincia de Buenos Aires durante los incendios forestales registrados en 2022.
Otro de los objetivos de la estrategia política es reconstruir el vínculo con el sector agropecuario. La tarea está a cargo del ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, quien mantuvo reuniones con cooperativas y representantes del sector rural en Córdoba.
Ante la posibilidad de que un eventual programa de gobierno incluya modificaciones en las retenciones, desde la gobernación bonaerense señalaron que durante la gestión provincial se aplicaron políticas diferenciadas según el tamaño y las características de los productores.
Desde el entorno de Kicillof consideran que esta etapa estará enfocada en instalar propuestas y ampliar su agenda política, aunque descartan por ahora un lanzamiento formal de candidatura. Según explican, una postulación anticipada podría generar un desgaste innecesario antes de que estén definidas las reglas del proceso electoral.









