La Resolución General 5868/2026 de ARCA, publicada en el Boletín Oficial, establece que el atraso en el cobro de dichos tributos se extenderá hasta el 31 de diciembre, prorrogando un plazo que originalmente finalizaba el 30 de junio.
El repertorio abarca una variedad de productos alimenticios, incluyendo lácteos, carnes, frutas, verduras, legumbres, aceites, especias y embutidos, así como otros alimentos de primera necesidad.
En cuanto a los artículos de higiene, se incluyen jabones, dentífricos, desodorantes, productos capilares, pañales desechables y utensilios de tocador. También están contemplados medicamentos, materiales de curación, equipamiento médico y bienes destinados a la salud pública. Asimismo, se permitirá la importación libre de impuestos de detergentes, limpiadores, desinfectantes y jabones para ropa.
Esta política se encuadra dentro de la estrategia gubernamental de favorecer la importación de bienes finales, presentada como un medio para contribuir a la reducción de precios internos. La suspensión de los tributos se implementó inicialmente el 15 de marzo de 2024.
En el mes de mayo, las importaciones alcanzaron un total de aproximadamente 6.033 millones de dólares, según estadísticas del INDEC. En comparación con el mes anterior, se observó una disminución del 2,5%, lo que llevó a la serie desestacionalizada a su segundo nivel más bajo desde diciembre de 2024, apenas superado por la cifra de enero de este año.
En términos interanuales, se registró una caída del 7% (equivalente a 455 millones de dólares). Esta reducción se debió, principalmente, a la disminución en la importación de Piezas y Accesorios de Bienes de Capital (374 millones de dólares menos), resultado de una menor adquisición de insumos para equipos de transporte, así como de Vehículos (105 millones de dólares por debajo).
Las variaciones negativas en las cifras reflejan en gran medida los desafíos que enfrenta la actividad en sectores como el de la industria manufacturera local, que depende de insumos importados para su producción. De acuerdo con un informe de la consultora Abeceb, “Ningún segmento de las importaciones creció en cantidades, y todos, salvo uno, cayeron en valores. Esto refleja la continuidad de un contexto de debilidad en la demanda interna y la actividad económica.”









