La festividad comenzó temprano. Desde horas antes del desfile, familias enteras y simpatizantes, ataviados con los colores tradicionales del equipo, bordó y celeste, se alinearon a lo largo del recorrido establecido por el Consejo Municipal de Birmingham y los directivos del club. El trayecto abarcaría lugares icónicos, como Broad Street, Centenary Square y el Jewellery Quarter, en una movilización que paralizó una parte significativa de la ciudad.
En el techo de un autobús descapotable, el equipo que acabó con una sequía de 30 años sin conseguir títulos importantes, desde la Copa de la Liga inglesa en 1996, recorrió las calles de Birmingham. De esta manera, el club también regresó a la elite europea por primera vez desde que ganó la Copa de Campeones de Europa en 1982. Al frente de esta histórica campaña estuvo el entrenador Unai Emery, quien sumó su quinto título de Europa League, reforzando así su estrecha conexión con este torneo.
Para la comunidad argentina, la celebración tuvo un significado especial. Emiliano Buendía brilló con luz propia durante la final: anotó un golazo antes del descanso y estuvo involucrado en muchas de las jugadas más destacadas del equipo. Durante el recorrido en Birmingham, los aficionados le dedicaron canciones, y el mediapunta respondió bailando, grabando momentos con su celular y levantando la copa ante la multitud.
Sin embargo, la imagen que más se repitió durante la jornada fue la de Emiliano Martínez. El arquero, oriundo de Mar del Plata, fue recibido con una ovación desde el momento en que apareció con gafas de sol y una bandera argentina colgando de su cuello. Martínez, quien venía de ofrecer una actuación fundamental en la final europea, jugó a pesar de haber sufrido una fractura en un dedo durante el calentamiento previo al partido contra Friburgo, demostrando su fortaleza con dos atajadas cruciales que mantuvieron el cero en el arco.
Durante el desfile, Martínez mostró su medalla de campeón, cantó junto a los aficionados e incluso lideró algunos de los cánticos emblemáticos de la hinchada. La conexión entre el portero, campeón del mundo, y los hinchas del Aston Villa es más fuerte que nunca desde su llegada al club en 2020. Convertido en un referente del equipo, el arquero formado en Independiente ahora suma un título internacional que lo afianza entre los grandes ídolos contemporáneos de la institución. “La gente decía que solo ganaba títulos con Argentina. Y adivinen”.









