La atención se centró en el contraste de los protagonistas: Hernández trabaja como oficial en Miami-Dade, mientras que Dumas cuenta con 14 arrestos desde 2014, incluyendo condenas por robo con invasión de domicilio, agresión, y posesión de armas y drogas. En junio de este año, un juez le impuso seis meses de control comunitario y 48 meses de libertad condicional, además de exigirle realizar 50 horas de servicio comunitario, someterse a una evaluación por abuso de sustancias, completar un curso de manejo de la ira, mantener un empleo de tiempo completo, no poseer armas y pagar las multas asociadas a su caso, según trascendió.
Este combate no estaba programado en la cartelera original. Dumas iba a enfrentar a Mickey Gall, quien se retiró por problemas médicos, permitiendo así que Hernández, que había participado recientemente en el reality Dana White’s Contender Series, ocupase su lugar. Aceptó el desafío con solo dos días de anticipación, marcando su debut en la organización y manteniendo su invicto como profesional.
El cambio de rival significó un aumento de categoría para Dumas, quien tuvo que competir en semipesados contra Hernández. Desde el inicio del combate, la diferencia fue evidente. Hernández mostró una presión constante desde el primer segundo, conectando un gancho de izquierda que dejó a Dumas tambaleándose. Posteriormente, tomó control del clinch y logró aplicar una guillotina de la que su oponente no pudo liberarse. El árbitro detuvo la pelea a los 57 segundos del primer asalto.
Con esta victoria, Hernández suma nueve triunfos sin derrotas en su carrera profesional, todos logrados por nocaut o sumisión, y obtiene su primer triunfo dentro de la UFC. Tras la pelea, recibió su cinturón negro en jiu-jitsu brasileño sobre el octágono. En la entrevista posterior, pidió que no se hablara mal de Dumas y expresó su deseo de que el exconvicto reencause su vida, además de anticipar su intención de volver a pelear en tres meses.
Para Dumas, la derrota representa su quinta caída consecutiva, extendiendo su racha sin victorias por más de dos años. El peleador, apodado “The Reaper”, había sido arrestado en Florida en abril del año pasado por los cargos mencionados, lo que generó un revuelo debido a la singularidad del enfrentamiento entre un oficial de la ley y un exconvicto.
Los colegas de Hernández celebraron su triunfo en redes sociales, expresando: “¡Felicitamos a nuestro agente por ganar en su debut en UFC Fight Night! ¡Toda la familia de la Oficina del Alguacil del Condado de Miami-Dade celebra contigo!”
El caso de Dumas no es el único en la reciente historia de UFC con competidores que han tenido problemas legales; figuras como Conor McGregor, Jon Jones y Cain Velásquez también enfrentaron situaciones judiciales. Sin embargo, el caso de Hernández es más atípico dentro de la organización, dado que no hay antecedentes recientes de policías en actividad compitiendo en el octágono, a excepción de Anderson Silva, quien se unió al cuerpo de agentes de Beverly Hills tras su retiro en 2020, según lo informado.
La cartelera de UFC tuvo como combate principal el enfrentamiento entre Raul Rosas Jr. y Raoni Barcelos, mientras que la argentina Ailín Pérez derrotó a la brasileña Norma Dumont por decisión de los jueces en la pelea coestelar.









