La bichectomía ha ganado terreno como un procedimiento quirúrgico estético cada vez más solicitado por hombres y mujeres que buscan una mayor definición en el rostro, según la Clínica Pedralbes. A pesar de que esta intervención es considerada sencilla y de rápida recuperación, existen cuidados esenciales que deben tomarse en cuenta para asegurar resultados satisfactorios. La cirugía se centra en la extirpación parcial de las bolas de Bichat, acumulaciones de grasa que residen en las mejillas y que pueden dar una apariencia más redondeada al rostro. Su eliminación persigue afinar los rasgos y proporcionar contornos más definidos y armónicos. Es crucial, no obstante, conservar un poco del tejido existente, para asegurar la naturalidad del rostro, detalla la institución mencionada. La Clínica Pedralbes resalta que se trata de una cirugía ambulatoria, cuya duración aproximada es de 40 minutos, no requiere hospitalización ni anestesia general, ya que se realiza a través de pequeñas incisiones en el interior de la boca, evitando así marcas visibles. No obstante, no todos los pacientes son aptos para someterse a una bichectomía. Por ello, es fundamental realizar una evaluación médica previa para prevenir complicaciones, indica la Clínica del Occidente. Esta intervención puede ser adecuada para quienes presentan un rostro redondo o mejillas prominentes, incluso estando en peso ideal; buscan una mejora en la definición de los pómulos y el contorno facial; desean un resultado natural que no altere la expresión; poseen piel firme y elástica, y mantienen un estado de salud general adecuado con expectativas realistas. En contraste, las personas con rostro delgado o con escaso volumen de grasa en las mejillas, o que muestran signos de flacidez o envejecimiento, no son recomendadas para el procedimiento. Respecto a los riesgos asociados a la bichectomía, la Clínica del Occidente señala que, siempre que el cirujano emplee la técnica adecuada y tenga un manejo atento de los tejidos, el proceso suele ser poco doloroso y con leve inflamación. Sin embargo, como en cualquier intervención quirúrgica, pueden surgir complicaciones, tales como: Infección, en caso de no seguir correctamente las pautas de higiene postoperatoria; hematomas o sangrado leve, que aunque son normales, requieren control; asimetría facial, que puede ocurrir si no se retira la misma cantidad de grasa de ambos lados del rostro, lo que hace indispensable acudir a un especialista capacitado; resultados estéticos no deseados, especialmente en pacientes con escaso tejido graso, que pueden experimentar un aspecto hundido o envejecido a largo plazo. Por lo tanto, es vital elegir un cirujano plástico certificado en estética facial y garantizar que la intervención se lleve a cabo en una institución con respaldo quirúrgico y hospitalario, minimizando de esta manera las posibilidades de complicaciones. “La confianza debe recaer en cirujanos plásticos con la debida titulación y experiencia verificable, además de seguir al pie de la letra todas las recomendaciones que se brinden, para reducir al máximo los potenciales riesgos y complicaciones de una bichectomía”, concluye Joan San Miguel, cirujano maxilofacial de la Clínica Pedralbes.









