Carlos Banacloy, ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, abordó una estrategia de infraestructura interprovincial, el impacto en otros sectores debido a la exportación de gas y las inversiones en diversas áreas. También mencionó la controversia en torno a las “carnes alternativas”.
El funcionario expresó: “Es una oportunidad histórica de la provincia de transformarse en el principal hub exportador de gas y de petróleo de Latinoamérica. Se cuestionaba políticamente que se lo habían quitado a Buenos Aires, pero nosotros, siendo productores, tenemos una parte de Vaca Muerta en Río Negro y un pozo de Phoenix que será el récord de 500.000 barriles. Nos merecíamos esta oportunidad. El gobernador pidió evaluar las condiciones de nuestro golfo; el desembarco de los dos proyectos ya está en marcha. El año que viene, Vaca Muerta sur comenzará a exportar, y el primer barco de GNL estará en el Golfo de San Antonio a mediados de 2027. Estos proyectos avanzan a un ritmo inusual para nosotros, que venimos de esquemas productivos tradicionales. La provincia es agrícola-ganadera por naturaleza, y los tiempos de producción son significativamente más lentos.”
Sobre el impacto económico, Banacloy indicó que el movimiento es heterogéneo, ya que las grandes obras suelen ser nómades. También agrego que el principal impacto de estos proyectos se verá reflejado en la región costera, donde se llevarán a cabo las obras. Además, se espera una transformación en los esquemas productivos, con un incremento significativo en la capacidad de producción de gas y petróleo, proceso que demandaría entre cinco y seis años. Paralelamente, ya se observa un crecimiento de los parques industriales, impulsado por su función como proveedores de servicios para el sector de hidrocarburos.
Respecto a la demanda de proveedores locales, comentó que estos proyectos cuentan con una legislación que garantiza seguridad jurídica. “Hemos añadido normativas que requieren que las empresas contraten un 80% de mano de obra rionegrina, a menos que no haya disponibilidad de personal calificado, como con los soldadores del gasoducto. También implementamos incentivos para la inversión local, incluyendo bonos fiscales y la eliminación de impuestos para la instalación de prestadoras de servicios en gas y petróleo. Estas embarcaciones estarán operando en la región durante 20 años, y buscamos que estos proyectos generen los mayores beneficios a nivel local, provincial y nacional.”
Asimismo, agrego que el desarrollo de las provincias energéticas y mineras plantea desafíos que trascienden el crecimiento de las exportaciones. Entre ellos, se destacan los cambios en el mercado laboral, ya que la expansión de la actividad petrolera ha generado una fuerte competencia por la mano de obra, afectando a otros sectores productivos que no pueden igualar los niveles salariales de la industria. A su vez, estos procesos migratorios incrementan la demanda de infraestructura y servicios esenciales, como salud, educación, seguridad, viviendas y caminos. En este contexto, también se señala la necesidad de planificar las inversiones públicas para evitar desequilibrios territoriales, especialmente cuando parte de esas responsabilidades recaen sobre las provincias, que deben afrontar mayores obligaciones con recursos limitados.
En cuanto al déficit en infraestructura, el ministro explicó que es fundamental transformar el sistema vial. “Es insostenible realizar obras públicas si no hay mantenimiento. Río Negro abarca 205.000 kilómetros cuadrados, el 70% de España, con una población de 750.000 habitantes. Mantener estas infraestructuras exige un nuevo enfoque. El gobernador está trabajando en un acuerdo para transferir rutas estratégicas y en un plan vial conjunto con Neuquén, dado que es necesario atravesar Río Negro para acceder a Vaca Muerta. Las rutas 22 y 151 son esenciales para llegar a la zona. Asimismo, el ferrocarril también necesita conectarse con nuevas infraestructuras. Actualmente, 500 camiones transportan arena por una sola ruta, lo que la deteriora. Si consideras que la producción en Vaca Muerta se triplicará, colapsará en algún momento.”
Agregó que el sistema vial y su esquema de financiamiento deben diseñarse de manera que resulten atractivos para los inversores. En ese sentido, se plantea que los recursos destinados a estas obras deberían provenir de las actividades vinculadas a la carga que utilizará dicha infraestructura. “Los costos de transporte requieren inversiones millonarias en rutas. Si no se invierte en infraestructura, no tiene sentido continuar discutiendo el desarrollo de nuestro país. Estamos proyectando sumar 50.000 millones de dólares en exportaciones, y no podemos destinar el 1% para una inversión público-privada en infraestructura. Cuando observamos el mapa energético global, este hub resulta estratégico. Es esencial para satisfacer la creciente demanda de energía, especialmente considerando el déficit que enfrenta Europa debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, sumado al conflicto en el Estrecho de Ormuz.”
Sobre el avance del plan vial, el ministro mencionó que la provincia está en proceso de negociación para una revisión de las rutas, debido a que hay obras estancadas desde hace 3 o 4 años. “Probablemente, esto se financie con recursos externos, comenzando por lo más urgente. Sin embargo, la inversión millonaria requerirá crear nuevas infraestructuras. La Secretaría de Energía está trabajando en una ruta específica para el transporte de arena, destinada exclusivamente a camiones pesados, que reducirá la presión y el riesgo en otras vías.”
En relación a las demás actividades económicas de la provincia, Banacloy consideró que hay una oportunidad histórica para diversificar: “A diferencia de otras provincias patagónicas, nosotros contamos con una tradición agrícola-ganadera que favorece una matriz productiva diversa. Geográficamente, compartimos características con la región centro y tenemos estepa al sur, lo que nos ofrece varias ventajas. Tenemos oportunidades en diversos sectores, desde el lúpulo de El Bolsón hasta las avellanas en Viedma, así como peras y manzanas en el Alto Valle, cerezas, ganadería y horticultura de precisión. Actualmente somos el principal exportador de cebolla y, debido a cuestiones logísticas, estamos promoviendo el cultivo bajo cubierta, ya que el costo de transportar un camión de tomate desde Santiago del Estero puede triplicar el precio final del producto. En ganadería, somos la única provincia que ha duplicado su stock en los últimos diez años, mientras que a nivel nacional permanece estancado. Además, estamos avanzando en un financiamiento del BID por 85 millones de dólares para electrificar y mejorar canales, lo que permitirá poner 100.000 hectáreas más bajo riego y extender la zona agrícola.”
Al indagar sobre las razones que sostienen el desempeño económico provincial, Banacloy respondió que producir en la Patagonia implica costos significativamente más altos. “A pesar de que pagamos mayores costos laborales en nuestros recibos de sueldo, tenemos una de las industrias avícolas más grandes del país, que es Pollolín, que abastece toda la Patagonia e incluso exporta a China. La producción de chocolate también ha crecido como una industria exportadora. No obstante, nuestras industrias se desarrollan en un contexto nacional complicado. Aunque la provincia puede hacer esfuerzos, enfrentamos múltiples desafíos, incluida una macroeconomía inestable. Nuestras economías deben competir a nivel internacional, donde el mercado interno no es tan fuerte. La producción de nueces y avellanas, por ejemplo, se destina mayoritariamente a la exportación, y la falta de una macroeconomía medianamente ordenada complica la valorización local. Durante años, Argentina enfrentó constantes cambios en las regulaciones, afectando la importación de piezas necesarias para la producción agrícola y generando bloqueos en las exportaciones. Estas variaciones impactan negativamente en procesos productivos que requieren de tiempos más extensos para su consolidación y pueden llevar a exportar a granel debido a diversos obstáculos.”
Finalmente, el ministro reflexionó que los esfuerzos de la industria, productores y empresas deben estar alineados con una visión coherente a nivel municipal, provincial y nacional. “En muchos casos, las provincias actúan como un amortiguador ante crisis generadas por políticas inadecuadas. Pero si estas situaciones se prolongan, se vuelven insostenibles. La situación macroeconómica oscila entre periodos de estabilidad y momentos de inestabilidad, con tipos de cambio múltiples y restricciones a las exportaciones e importaciones. La prohibición de exportaciones de carne ha variado drásticamente, y mover el stock de ganado y cambiar la genética requiere años de planificación. La salud de los indicadores económicos depende de una macroeconomía estable y de políticas de Estado que sean claras y consistentes.”
Sobre las carnes alternativas, Banacloy aclaró: “Nosotros no hablamos de carnes alternativas porque ya forman parte del consumo. El jabalí, por ejemplo, es una especie exótica invasora, cuyo control depende de la caza, que está permitida. El año pasado modificamos la ley de fauna y es necesario establecer una nueva legislación sobre carnes, dado que hoy sería imposible para una carnicería comercializar carne salvaje. Algo similar ocurre con el guanaco, cuya población ha superado a la de ovejas y compite por el forraje. Necesitamos reformar la normativa para que estas proteínas, que ya se consumen, puedan regularizarse como las carnes bovina, porcina o avícola, con el control correspondiente”.









