Estas afirmaciones son parte de la promoción de su autobiografía, titulada Drive, que será publicada el 22 de octubre por una conocida editorial. En su libro y en posteriores entrevistas, Horner relató el momento en que dejó de ser el jefe de equipo más longevo en la Fórmula 1, cargo que ocupó desde la creación de Red Bull Racing en 2005.
La decisión fue gestada durante el fin de semana del Gran Premio de Gran Bretaña, la última carrera que Horner dirigió. Actuando como anfitrión habitual del equipo en su país natal, recibió en su hogar a figuras como Laurent Mekies, quien lo sucedió, y otros miembros del equipo, incluidos Marko y Peter Bayer.
“Durante el fin de semana del Gran Premio de Gran Bretaña, algunos de los dirigentes vinieron a mi casa para cenar y los pilotos, como ya habíamos hecho, de los dos equipos, el sábado por la noche”, recordó Horner en el podcast High Performance. Al día siguiente de la carrera, recibió un mensaje que lo invitaba a una reunión en Londres, que según le habían indicado, trataría temas de marketing.
“Me dieron la impresión de que iba a ser una reunión de marketing, ya que llevaban tiempo hablando sobre la dilución y que tal vez el departamento de marketing regresaría a Austria. Pero cuando llegué, la recepcionista me dijo: ‘Te están esperando arriba’. Supe lo que me esperaba,” explicó el ex directivo. Al ingresar, se encontró con Marko, Oliver Mitzlaff y el responsable de Recursos Humanos.
“Tan pronto como ves a ese grupo, ya lo sabes”, afirmó Horner, quien no cuestionó la decisión en la reunión y solo inquirió sobre los motivos detrás de ella, aunque no recibió una respuesta clara. “Me indicaron que, desde el punto de vista operativo, buscaban un cambio. La decisión ya estaba tomada”, agregó. A Horner le pareció una manera muy fría de comunicar la conclusión, tras haber dedicado tanto tiempo y esfuerzo a la organización.
Horner también compartió que Geri, la cantante y ex integrante de las Spice Girls, había notado cambios en el ambiente del equipo durante el Gran Premio de Austria, que se había disputado días antes de su despido. “Geri me dijo que se sentía una energía diferente y que ya no me valoraban”, recordó. “Sabía que tenía razón, pero no quería aceptarlo”, admitió.
La pareja había atravesado previamente un episodio de tensión público un año antes, relacionado con una investigación interna en Red Bull por acusaciones de conducta inapropiada, que había sido desestimada en dos ocasiones por investigadores independientes. Horner descartó que esta investigación tuviera alguna relación con su despido y atribuyó la decisión a los resultados deportivos, en un contexto donde McLaren había superado a Red Bull como fuerza dominante en la Fórmula 1.
Al día siguiente de su reunión en Londres, Horner se dirigió al personal de la escudería en su sede de Milton Keynes. Según relató, muchos empleados esperaban un anuncio sobre la salida de Max Verstappen, debido a rumores de descontento del piloto con el equipo. “La sala estaba llena, se sentía el shock. Fue emotivo, vi a gente llorando”, relató el ex piloto sobre la reacción del personal al enterarse de que él era el que dejaba la organización.
En otro segmento de sus revelaciones, Horner cuestionó la lealtad de Marko, con quien había trabajado durante dos décadas en la dirección deportiva del equipo. La relación entre ambos, clave durante los títulos conseguidos con Sebastian Vettel y Verstappen, se deterioró progresivamente tras la muerte de Dietrich Mateschitz, cofundador de Red Bull, en 2022, momento en que se intensificaron las luchas internas por el control del equipo.
Horner también recordó un incidente previo en el que Marko reveló a David Coulthard su salida del equipo mientras se encontraban en el baño del paddock, a pesar del pedido de Horner de mantener la decisión en secreto hasta un anuncio oficial. “Típico de Helmut, entró como una apisonadora y arruinó un proceso delicado”, expuso en su libro.
Marko, quien dejó su puesto en Red Bull a fines de 2025, ha negado en el pasado cualquier responsabilidad en la filtración de información del equipo, incluyendo la difusión anónima de documentos relacionados con la investigación de 2024.
Aunque Horner no presentó evidencias concretas que comprometan a Marko directamente en ese episodio, sus declaraciones han reavivado las especulaciones sobre las tensiones que marcaron los últimos años de su gestión conjunta.









