Montenegro se posiciona como el primer argentino en obtener un título en Europa en lo que va de la temporada, y su juventud le brinda un prometedor futuro en las carreras de larga duración, con miras al Campeonato Mundial de Endurance (WEC). Según trascendió, diversos equipos ya están interesados en su desempeño. Su notable ascenso en el automovilismo le ha valido el apodo de “La Joya”, otorgado por el periodista Jorge Magistris, quien sigue de cerca la trayectoria de los pilotos argentinos en competencias internacionales.
El resultado en Nürburgring fue suficiente para asegurar el título en la modalidad Endurance antes de la última fecha del campeonato, a disputarse en Portimao. El equipo no precisaba una victoria; con el segundo lugar alcanzado, sus rivales no pudieron alcanzarlos en la clasificación. Montenegro, oriundo de Rada Tilly, en Chubut, llegó a esta carrera liderando el campeonato con 158,5 puntos, y a pesar de la presión, mantuvo un rendimiento sólido.
“Estoy realmente feliz. Charles, Mathis y Amaury hicieron un trabajo increíble durante esta temporada. Estoy muy contento también porque ellos me enseñaron mucho, así como los pilotos profesionales, en mi primer año con este coche GT3”, afirmó Montenegro tras la competencia. “También quiero agradecer a mi familia, que siempre está apoyando desde Argentina, y a toda la gente de mi país, que son grandes fanáticos. Estoy muy orgulloso”, añadió.
La carrera fue ganada por el Aston Martin del Comtoyou Racing, pilotado por Mattia Drudi, Marco Sorensen y Nicki Thiim. El BMW número 30 del WRT terminó segundo en la clase Silver, detrás del Ford del Haupt Racing Team, pero ello no afectó el título de Montenegro, que ya había salido desde la pole position de su categoría, con Cordeel al volante.
La temporada 2026 marcó la primera participación de Montenegro en la categoría más competitiva del automovilismo de Gran Turismo en Europa. El piloto argentino formó parte de un equipo que logró construir el campeonato paso a paso: se destacó con una victoria en la Silver Cup en Brands Hatch junto a Lismont, un par de triunfos de clase y su primer podio absoluto en Magny-Cours, además de mantener un desempeño constante que lo mantuvo en la cima del campeonato durante las etapas decisivas del año. Cada carrera no solo aportó puntos, sino también valiosa experiencia y confianza al joven piloto.
El WRT, reconocido como uno de los equipos más laureados del GT World Challenge, es una escudería oficial de BMW, y este logro podría propulsar a Montenegro hacia nuevas alturas en su carrera en el ámbito de las competencias de larga duración. La escuadra belga, con su amplia experiencia en campeonatos de GT3, le brindó al argentino las herramientas técnicas y el soporte necesario para competir al más alto nivel desde su primera carrera.
Dada su destacada proyección, Montenegro volvió a colaborar con Bullet Sport Management, la misma empresa que representa a otros jóvenes talentos del automovilismo. Después de haber tenido su primer contacto con esta entidad en 2020, la pandemia de COVID-19 interrumpió su desarrollo. Sin embargo, se reunieron nuevamente el año pasado, momento en el que Montenegro escaló hacia una categoría de elite internacional.
El cambio en la trayectoria de Montenegro fue significativo. En 2025 compitió en el TCR World Tour con el equipo GOAT Racing, utilizando un Honda Civic Type R de tracción delantera, que había sido su principal vehículo de formación en el automovilismo sudamericano. Antes de adentrarse en la arena de Gran Turismo, destacó en el TCR, un formato popular de carreras de turismo. En 2023, a los 18 años, se coronó campeón del TCR South America, convirtiéndose en el monarca más joven de la serie. Posteriormente, triunfó en el TCR España en 2024. “Sabía que tenía un gran vínculo con Honda. Sin embargo, dado que la proyección en el TCR era de alrededor de seis años, decidí enfocarme en el GT3 y volví a conectar con María y Jamie”, explicó en una entrevista. Su equipo de trabajo, además, incluye a Lucas Coaching, liderado por los entrenadores Lucas Benamo y Lucas Colombo Russell.
Respecto a su extraordinario rendimiento en Gran Turismo en tan corto tiempo, admitió: “No me lo esperaba, porque al no tener tanta experiencia en tracción trasera, pensé que iba a encontrarme con un año un poco más difícil al principio”. Sin embargo, destacó el esfuerzo realizado en la preparación: “Programamos una serie de pruebas al comienzo del año que creo que me dejaron mucho más tranquilo”, precisó.
“Hubo mucho trabajo más allá de las pruebas, tanto en simulador como en análisis de datos”, detalló sobre su enfoque para adaptarse a la categoría. “Para Brands Hatch, realizamos entre doce a trece horas de simulador, lo mismo que para Monza. Y no era solo girar por girar; se trataba de analizar los comportamientos del auto en función de diferentes maneras de ingreso a las curvas y el desgaste de los neumáticos”.
“Ser campeón fue el objetivo desde el inicio de la temporada. La presión siempre estuvo presente; sabíamos que debíamos encarar el campeonato Silver. Sin lugar a dudas, de ambos campeonatos somos los principales protagonistas y somos conscientes de la carga que eso implica”, afirmó Montenegro.
En 2026, el piloto logró cinco victorias y nueve podios. Ahora busca dar un paso más en su carrera y cumplir otros sueños, como competir en el mítico circuito de Nürburgring, más conocido como Nordschleife, de 22 kilómetros y 170 curvas, donde ha corrido Max Verstappen. “Nordschleife y Le Mans son objetivos a corto plazo para mí. Mi meta es ganar Le Mans, sería un sueño. Es lo primero que pensé al hacer el cambio a los GT, y, por supuesto, también aspiro a competir en la clase principal del WEC, los Hypercar”.
Con su extraordinario desempeño en el GT World Challenge Europe, Ignacio Montenegro se presenta como una de las revelaciones del certamen y, a su corta edad, se perfila como una de las grandes promesas del automovilismo en el ámbito de las carreras de larga duración, lo que podría abrirle pronto las puertas del WEC. Por ahora, ya suma un título europeo a su trayectoria.









