La evolución del crudo está vinculada con las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que mantienen elevada la cotización internacional y se convirtieron en uno de los factores detrás de los recientes aumentos aplicados en las estaciones de servicio del país.
Con excepción de la petrolera de mayoría estatal, otras compañías del sector ya trasladaron parte de esa suba a los precios internos. Los incrementos se ubicaron entre el 2% y el 5%, aunque la magnitud varió según la región y el tipo de combustible.
La empresa de mayoría estatal todavía no definió un nuevo ajuste en sus precios, aunque la posibilidad no está descartada ante el actual escenario internacional. Su principal ejecutivo señaló que, si el petróleo permanece por encima de los US$100, el mercado argentino terminará reflejando ese valor debido al esquema de libre mercado.
De todos modos, el directivo remarcó que las decisiones sobre precios no se toman únicamente a partir de las variaciones diarias del crudo, sino que también se considera el contexto general.
El mercado petrolero atraviesa actualmente un período de fuerte volatilidad, con movimientos asociados a la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente. En ese contexto, la permanencia del Brent por encima de los US$100 mantiene abierta la posibilidad de nuevos movimientos en los precios de los combustibles en el mercado argentino.









