Andrés Jordán, un argentino radicado en Estados Unidos desde hace casi 18 años, trabaja como investigador privado y decidió intervenir al observar un aumento en las denuncias de aficionados estafados al intentar adquirir entradas en la reventa. Implementó métodos para identificar y capturar a los delincuentes y, a su vez, buscó contactarlos para poder entregarlos a las autoridades.
“Formo parte de un grupo de WhatsApp de argentinos en Kansas City, donde noté numerosos mensajes denunciando estafas relacionadas con las entradas del Mundial. Junto a un grupo de ex policías e investigadores, nos dedicamos a ayudar en la investigación de estos casos en nuestro tiempo libre”, comentó Andrés. Tras su llegada a Estados Unidos para desempeñarse como traductor en la DEA, trabajó como policía y agente especial, enfocándose en crímenes contra la infancia y posteriormente en delitos financieros y estafas.
El investigador solicitó a las víctimas que le enviaran información privada sobre cada caso. Con esos datos, contactó a sus ex compañeros en la policía de Kansas City y Dallas, lo que llevó a que se emitieran órdenes de arresto para dos presuntos estafadores, un hombre y una mujer.
Según relataron varios de los damnificados, los métodos de los revendedores eran bastante simples: aprovechando la desesperación de los aficionados por ver a la Selección argentina, ofrecían entradas en grupos de WhatsApp o Facebook y solicitaban pagos anticipados o transferencias completas. Una vez que la víctima hacía el pago, los estafadores bloqueaban todo contacto y desaparecían.
Andrés compartió cómo logró interactuar con uno de los acusados: “Recibí el mismo discurso que a otras víctimas: me dijo que tenía tres entradas y me presionaba para que las comprara, prometiéndome que me las enviaría a través de la aplicación de la FIFA. Le propuse encontrarnos en persona y le envié fotos de mi ubicación, incluso me puse al lado de un patrullero intencionalmente, pero no se acercó. Supongo que tras eso, dejó de operar”.
“Con la información de nuestra conversación, presenté todo a las autoridades, quienes tomaron los datos y emitieron la orden de arresto”, destacó el hombre, quien ha vivido en Louisiana y ahora reside en Georgia. Además, mencionó que intentó contactar a la otra mujer acusada de estafas, pero que esta ya había salido del país: “No respondía mis mensajes de voz”, lamentó.
Andrés explicó que sobre estas dos personas de nacionalidad argentina ya existen órdenes de arresto: “Para el hombre, la medida es a nivel nacional en Estados Unidos, no solo en Kansas City, donde cometió el delito. Si intenta salir del país, será detenido. Lo traerán nuevamente a Kansas City para afrontar los cargos, luego comenzará el proceso judicial”.
“A la mujer, que proviene de La Plata, la situación es similar: regresó a Argentina y si intenta viajar a Estados Unidos, se ejecutará la orden de arresto”, subrayó.
En el contexto de nuevos posibles casos, Andrés —que aún forma parte de la policía de reserva en Atlanta— se ha puesto a disposición de aquellos que podrían ser víctimas de estafa, con el fin de seguir persiguiendo a quienes se aprovechan de la pasión por la Selección argentina durante el Mundial.









