Durante el Mundial de 2026, el oficialismo atravesó algunas semanas con menor presión política y una reducción de las manifestaciones en las calles. Sin embargo, las centrales sindicales habían anticipado que retomarían las medidas de protesta en rechazo a las políticas económicas del Gobierno. Con el inicio del nuevo mes, esa conflictividad volverá a ocupar un lugar central.
La primera jornada de protestas será hoy lunes 3 de agosto, cuando la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) realice un paro nacional de 24 horas. El reclamo incluye la convocatoria a la negociación salarial docente, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un aumento de la inversión destinada al sistema educativo.
La medida coincidirá con el retorno a las aulas en varias provincias y estará acompañada por actividades de protesta en distintos puntos del país. Desde el Ministerio de Capital Humano señalaron que se llevarán adelante controles para garantizar el funcionamiento de los establecimientos educativos y el cumplimiento de los servicios considerados esenciales.
El conflicto docente será el primer episodio de una semana con múltiples acciones sindicales y sociales. Distintos gremios y organizaciones preparan movilizaciones contra la política económica del Gobierno, con reclamos vinculados a salarios, jubilaciones, empleo y financiamiento de áreas como educación y salud.
En paralelo, el Gobierno buscará mantener su agenda legislativa y avanzar en acuerdos con gobernadores y sectores dialoguistas para reunir apoyos a sus proyectos. Entre las iniciativas que se tratarán se encuentra la reforma vinculada a la regulación de tierras rurales, cuyo debate en el Senado está previsto para este jueves.
La iniciativa sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, será uno de los principales temas de la jornada legislativa. El oficialismo intentará obtener la aprobación inicial del proyecto para enviarlo luego a la Cámara de Diputados.
La discusión estará acompañada por movilizaciones de sectores que rechazan las modificaciones propuestas. Bajo la consigna “Argentina no se vende”, organizaciones vinculadas a la defensa de la tierra expresarán su oposición al proyecto.
Desde sectores opositores cuestionan especialmente los cambios sobre la normativa que regula la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros. La legislación vigente establece un límite del 15% para la propiedad extranjera de tierras a nivel nacional, provincial y municipal.
En el oficialismo reconocen que la sesión en el Senado será compleja y que la aprobación no está asegurada. Mientras tanto, sectores de la oposición buscan que sus legisladores rechacen las modificaciones planteadas por el Gobierno.
La administración nacional sostiene que las protestas responden a intereses políticos y afirma que mantendrá el rumbo económico pese a las críticas sindicales. En cambio, los gremios y organizaciones sociales argumentan que la pérdida del poder adquisitivo, la caída del empleo y el ajuste sobre las provincias profundizaron el malestar.
Otro de los focos de protesta será el 7 de agosto, fecha en la que se realizará la tradicional movilización por San Cayetano bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”. La convocatoria reunirá a movimientos sociales, sindicatos y organizaciones políticas, con una marcha que partirá desde Liniers y finalizará en Plaza de Mayo.
La protesta contará con la participación de organizaciones de la economía popular, gremios sindicales y centrales obreras, que buscarán mostrar una imagen de unidad para reclamar contra el ajuste económico, la reducción de programas sociales, la pérdida del poder adquisitivo y las reformas impulsadas por el Gobierno.
Los organizadores anticiparon una convocatoria masiva, mientras que el Gobierno prepara un operativo de seguridad y monitorea el desarrollo de las movilizaciones previstas.
El calendario de protestas continuará durante agosto. La Central de Trabajadores de la Argentina confirmó una movilización para el 22 de agosto frente al Ministerio de Economía, con reclamos relacionados con el endeudamiento de los hogares.
En septiembre también habrá nuevas actividades. Está prevista una movilización de pequeñas y medianas empresas el 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria, para expresar preocupación por la caída de la actividad productiva y la pérdida de puestos de trabajo.
Además, entre el 4 y el 6 de septiembre se realizará la Semana Social organizada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social en Córdoba, con participación de sectores sindicales y sociales.









