Estos datos provienen de un análisis realizado por la organización, que subraya la urgencia de ampliar las estrategias de prevención y diagnóstico, sobre todo en las mujeres jóvenes. Esta preocupación se extiende también a las embarazadas, debido al riesgo de transmisión de la infección al bebé durante el embarazo.
El panorama nacional refleja nuevamente esta inquietud. De acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional divulgado en abril de 2026, el 76% de los casos notificaron de sífilis en 2025 corresponden a personas de 15 a 39 años.
La tasa más elevada se observó en jóvenes de 20 a 24 años, con 366 casos por cada 100.000 mujeres, en comparación con 218,2 casos por cada 100.000 hombres. Esto indica que la tasa en mujeres es aproximadamente un 68 por ciento superior a la de los hombres.
Esta situación presenta un desafío para las políticas de prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), que tradicionalmente han focalizado sus esfuerzos en poblaciones con mayor exposición al VIH. “Durante muchos años asociamos las estrategias de prevención de las ITS a las mismas poblaciones que presentan mayor prevalencia de VIH, pero la sífilis nos obliga a ampliar esa mirada”, comentó Miguel Pedrola, director científico para Latinoamérica y el Caribe de AIDS Healthcare Foundation (AHF).
El especialista destacó que los datos evidencian una exposición significativa entre las mujeres jóvenes, lo que requiere un enfoque preventivo más amplio.
Un aspecto preocupante de la sífilis es que puede transcurrir sin presentar síntomas evidentes durante largos períodos. Por lo tanto, “una persona puede tener la infección sin saberlo y transmitirla a sus parejas sexuales”, señalaron desde AHF.
La enfermedad es provocada por la bacteria Treponema pallidum, se transmite principalmente a través del contacto sexual, y aunque tiene diagnóstico y tratamiento, una infección previa no otorga inmunidad, lo que significa que una persona que se recupera puede volver a contraerla.
Por tal motivo, el testeo regular y el uso de preservativos son fundamentales para mitigar la circulación de la bacteria. La detección temprana permite iniciar el tratamiento y prevenir complicaciones.
La situación cobra especial relevancia durante el embarazo, ya que la transmisión de sífilis de una persona gestante a su bebé puede derivar en sífilis congénita, una enfermedad que podría acarrear severas consecuencias para la salud del recién nacido y complicaciones durante la gestación.
Según los datos de AHF, hasta la semana epidemiológica 48 de 2025 se habían registrado 11.335 casos de sífilis en embarazadas en el país, un 8% más que la mediana del mismo período entre 2020 y 2024.
“No podemos esperar al embarazo para empezar a hablar de sífilis. El testeo debe formar parte del cuidado habitual de la salud sexual”, explicó Patricia Trinidad, directora del Centro Comunitario de Salud Sexual de AHF en la Ciudad de Buenos Aires.
La especialista enfatizó que diagnosticar y tratar la infección a tiempo es crucial para prevenir futuros casos de sífilis congénita.
El análisis de AHF también revela que la mayoría de los diagnósticos se concentra en personas jóvenes; de hecho, en 2025, el 82,2% de los casos correspondió a individuos de entre 20 y 39 años. Entre quienes tienen de 20 a 24 años, los diagnósticos aumentaron un 27,4% en comparación con 2024, mientras que en el grupo de 25 a 29 años el aumento fue del 22%.
En conjunto, los jóvenes de 20 a 29 años representaron el 48% de todos los diagnósticos registrados por la organización en el año pasado.
Para AHF, estos datos demuestran que simplemente difundir información sobre infecciones de transmisión sexual no es suficiente; también es necesario facilitar el acceso a preservativos, pruebas diagnósticas, tratamientos y servicios de salud sexual.
Otro aspecto alarmante es el incremento de las reinfecciones. Según el relevamiento de AHF, mientras los diagnósticos generales crecieron un 17,5 por ciento entre 2024 y 2025, las reinfecciones aumentaron un 166 por ciento. En 2024, las reinfecciones representaban el 12,3 por ciento de los diagnósticos, pero en 2025, esta proporción se elevó al 27,8 por ciento, lo que implica que más de uno de cada cuatro diagnósticos corresponde a una persona que ya había tenido sífilis.
“Que más de uno de cada cuatro diagnósticos sea una reinfección es una señal de alerta. Curarse de sífilis no genera inmunidad: se puede volver a adquirir”, advirtió Pedrola.
Así, el tratamiento debe ir acompañado de medidas de prevención sostenidas, nuevos testeos conforme sea necesario y el abordaje de las parejas sexuales para disminuir el riesgo de reinfección.
En respuesta a esta situación, AHF Argentina ha lanzado la campaña “La sífilis es cosa seria”, que promueve el uso del preservativo, el diagnóstico oportuno y la prevención de reinfecciones.









